domingo, 16 de octubre de 2016

XVIII Media Maratón de La Bañeza: Un poco de historia y fotos


Amanezco a un día gris, pero eso no hace que no esté dispuesto a disfrutar. Todo a  mi favor. Como no podía ser de otro modo, empiezo a pasarlo bien con los antes, con esas risas que ya aparecen desde el principio, con ese café, y los saludos. Con la complicidad de todo un Equipo.
Tras el arco, de ese no, del otro. En la parte de atrás. Junto a mis compañeros María Jesús, Pedro, y José María al que ayudaremos a cumplir con un objetivo: 01h58m. Y después de la cuenta atrás nos vamos a por ello.
Controlando el ritmo desde el principio, sin dejarnos ir por los que nos preceden, ni por el ánimo de las calles de La Bañeza. Dejamos las calles, formando un quinteto, ya que a nosotros se ha unido Rafa. Y juntos vamos sentando la base de la carrera. Casi sin darnos cuenta llegamos al kilómetro 5, y de ahí a salvar la pequeña cuesta. Después ya es hora de ir acompasando el ritmo. Por el momento todo bien. Las caras también lo dicen. Hablo, hablamos, para que nuestro compañero piense poco y corra mucho. Kilómetro 10, giro a la derecha y a seguir por las calles de Miñambres, este año vacías de aplausos. Avituallamiento. “Vamos”. Todo bien. Seguimos no dejando pensar. Afianzamos el ritmo, y lo mantenemos dentro del objetivo. Fácil pasan los kilómetros. Redelga, también con calles huérfanas de aplausos. “Vamos, vamos”. La fatiga empieza a aparecer, pero el ánimo y su determinación hacen lo suyo para no perder de vista nuestro objetivo. Otra vez en Ribas. Ahora todo más fácil, los kilómetros se suceden. El esfuerzo llevado al límite, pero está mereciendo la pena. Hablamos y hablamos, tanto María Jesús como Pedro, como yo. Rafa se nos ha ido por delante, de vez en cuando mira para atrás. Nosotros le seguimos. Vamos a por el último esfuerzo. Cruzamos la vía muerta del tres y nos adentramos en La Bañeza. Todo al alcance de la mano, todo a favor. “Vamos, vamos”, no sé las veces que lo he dicho hoy. No nos relajamos. Solo un giro. Solo. A la izquierda.
Ante nosotros, muy cerquita la meta.Los ánimos de los nuestros dan el último empujón para cruzar una línea, su meta: 01h58m. Objetivo logrado, sobre todo a su esfuerzo. Enhorabuena José María.
Y después a seguir disfrutando del día, con la compañía de mis amigos del Nunca correrás solo.

Para terminar esta historia, os dejo con el enlace de las fotos de Ángeles: PINCHAR AQUÍ.

2 comentarios:

Eduardo Martinez dijo...

Enhorabuena a José María
Se lo merece y con la mejor compañía

Rafael dijo...


Correr con vuetras compañia fue un lujo y lograr que Jose Maria bajara de 2 horas un lujo mayor y eso que por momentos no lo veia claro pero estas hecho Saturnino un gran marcador de ritmo y un gregario de lujo. Desde luego que Jose Maria nunca se sintio solo, estuvo siempre escoltado por Saturnino, Maria Jesus y Pedro, que gran equipo¡¡¡.