martes, 7 de febrero de 2012

MAPOMA: PRIMERA SEMANA

La primera semana de un plan siempre es especial, o al menos debería serlo. Me gusta pensar que estoy indicando a mi cuerpo que tenemos un objetivo, que a partir de aquí todos los entrenamientos y todas las carreras que hagamos hasta el día “D”, estarán encaminados a lograr esa meta, y que es hora de ponerse las pilas.
Eso no quiere decir que haya que empezar a tope; el entrenamiento debe ir de menos a más, sin prisas, quemando etapas poco a poco para ir asimilando el esfuerzo, lo que nos ayudará a alcanzar un estado óptimo.
Debería haber empezado el lunes, pero después de tres salidas seguidas notaba fatiga en las piernas así que mejor para recuperarlas que un buen descanso.
Y con ese merecido descanso salí el martes, con ganas de correr y con muchas ganas de ir mejorando el estado anímico, aspecto muy importante en una preparación como el maratón, y siendo consciente de que la mejoría física acabará llegando; por delante una tirada de 60 minutos, afrontada a un ritmo hoy por hoy ilusionante de 5:26 min/km.; un entrenamiento que por sensaciones ya llena el trabajo semanal.
El jueves, día 02, tocaba series, las primeras y no era plan saltármelas, así que después del preceptivo calentamiento de 27 minutos, me dispongo a realizar 2x7x70 (en cuesta) rec. (bajando caminando), para una vez finalizadas regresar a casa al trote.
Las series de hoy, quizás por ser las primeras, y sin que sirva de precedente, las he hecho como se debe, de menos a más.
El viernes, día 03, día de San Blas, día donde las cigüeñas deberían ya ocupar los campanarios de nuestra tierra, día de la fiesta de mi pueblo, día especial, un día de 50 minutos de rodaje tranquilo, sin pretensiones, nada importa, solo correr.
La noche, y el día del sábado con su noche ya son otra historia, que nada o muy poco tienen que ver con esto de correr o de entrenar, pero que arrastró hacia el ambiente festivo.
El domingo, día 06, tirada larga, y complicada, después de un fin de semana de trasnoche e hidratación alcohólica moderada. Una salida que pudo ser perfectamente aplazada, pero qué “narices” “sarna con gusto no pica”. Vamos a luchar contra las secuelas de la fiesta, contra el viento y contra todo lo que se ponga por delante; luchar y luchar durante 1:33:57, que me deja un entrenamiento que sin duda recordaré en los últimos kilómetros de Mapoma.
Acabo la primera semana recordando una frase de Karl Popper: “Ser optimista es un deber moral".

6 comentarios:

Carles Aguilar dijo...

Bueno... Cómo estás en la fase inicial del plan, vamos a permitirte esa pequeña licencia festiva... Pero un Maratón es cosa seria, así que a partir de ahora a hacer bondad y a mantener la disciplina....

Celina dijo...

Como bien dices, de menos a más. Además, escuchando a tu cuerpo, descansando cuando lo pide. Mucho ánimo, es la primera semana de muchas que serán tan duras como especiales y que finalmante te llevarán a vivir una magnífica experiencia.

Manuel dijo...

Perfecta semana, la maquina empieza a coger par motor y solo hace falta ir acelerando progresivamente.
Un saludo.

Olga y Alfonso "Halfon" dijo...

Con tranquilidad, sabiendo en todo momento lo que toca es el mejor método, además el tuyo está altamente probado.

Abuelo Runner dijo...

EL OPTIMISMO POR BANDERA, SE NOTA QUE ESTAS INMERSO EN UN PLAN DE MARATÓN.. EN TU FORMA DE VER LAS COSAS.

Abelardo Cuerda Leira dijo...

Bueno ta estamos en la pomada, empieza lo serio... Pero vamos que alguna que otra cana al aire también forma parte del entrenamiento ;-)
Un saludo.