lunes, 26 de abril de 2010

UN COLOSO LLAMADO MAPOMA

A las 06:30 horas el despertador da paso a los rituales previos al maratón, esta vez en compañía de mi hija, quién correrá la carrera de 10 kilómetros, lo que no impide que empiece a sentir ese suave y agradable cosquilleo previo a un maratón; todo listo, “vete a dar un beso a tu madre” le digo a Sonia, e iniciamos el camino; en el metro nos reciben algunos madrugadores, otros trasnochadores, pero sobre todo corredores, cargados de sus mochilas y de mucha ilusión; la salida en Banco de España, espectacular, “solo por esto merece la pena correr Mapoma, esto no se vive en Valencia, Sevilla o Zaragoza” comento con Sonia; ya en Cibeles nos encaminamos al punto de la quedada bloguera, numerosa como no podía ser de otra manera, donde se respira buen ambiente y muchas inquietudes, donde nos damos lo últimos ánimos; se va acercando el momento, y nos vamos dispersando, yo ya con los compañeros del “Nunca correrás solo”, últimos preparativos, entrega de mochilas, aproximación a la línea de salida y despedida especial de mi hija.
Inmersos en el mogollón esperamos a las 09:00, el momento; esto se empieza a mover, signo inequívoco de que han dado la salida, con paso corto, conteniendo la alegría nos aproximamos al arco, últimos deseos “Suerte, nos vemos en meta”; pasamos bajo el arco, pisamos la línea blanca, empezamos a correr, suave, lentamente, cogiendo aire, conteniendo la emoción del inicio; no voy solo, me acompañan mi amigo Ángel, Jorge, Javi y Jesús, quieren ir a 05:15, yo la verdad no se hasta donde les podré acompañar, la carrera lo dirá, lo dejo a su elección; los primeros kilómetros transcurren con mi vista buscando a Sonia entre los corredores de los 10 kilómetros, pero no la veo, llega la hora de nuestra despedida, las carreras se separan, y se vive uno de los momentos bonitos del día, en que con el intercambio de aplausos nos decimos hasta luego; a pesar de ir acompañado, corro a mi ritmo, huyo de falsas euforias, soy muy consciente de lo que queda, aunque agradezco el buen ambiente que reina en el grupo, ese no callar de Jorge que nos hace correr con una sonrisa en los labios; hemos pasado los kilómetros de subida, ahora la carrera nos da un respiro, nuestros parciales mejoran, más por el perfil descendente que por nuestro empuje; me acerco a Cuatro Caminos donde me esperan los míos, poco antes diviso a mi prima Loli, quien encaramada a una mediana, cámara en ristre esta dispuesta a inmortalizar el momento; ya en Cuatro Caminos, en el lugar acordado, allí está mi Ángel de la Guarda, con la preocupación de las grandes ocasiones, y Anabel, con una sonrisa les indico que voy bien, “Ha llamado Sonia”, “No” me contesta Ángeles; continuamos el suave y agradecido descenso, continuamos corriendo, Fuencarral, Gran Vía, Preciados, Puerta del Sol, calle Mayor, Palacio de Oriente, kilómetro 20, me encanta este tramo; la subida a la calle Ferraz me atranca, y Jorge, Javi y Jesús se nos van, o les dejo ir, no lo sé, pero no hago nada por darles alcance, empiezo a sentir la necesidad de correr solo, le digo a Ángel que se vaya con ellos, pero insiste en permanecer a mi lado; ya estamos en la media, 1h51´30´´, incrédulo miro el crono, mejor tiempo que el año pasado, aunque solo sea por 29´´, pero a pesar de eso las sensaciones que empiezo a tener no son las mismas; la bajada por el parque del Oeste, en busca de la avenida de Valladolid, me sirve para recuperar aliento, y mi mente empieza a percibir que pronto tendrá que cambiar el chip; llegamos a Principe Pío, Beatriz en el inicio de la subida nos vuelve a dar su apoyo (lo hizo en otro punto, pero perdón, no recuerdo donde), el repecho se encuentra abarrotado de gente, como siempre, donde su aliento se siente muy próximo, aquí de nuevo me reencuentro con los míos, “Sonia bien” me dice Ángeles; entramos en el desierto de la Casa de Campo, los tiempos parciales han aumentado en la misma proporción en que mis sensaciones me han ido abandonando, tanto que pasado el kilómetro 26 le pido a Ángel, casi le exijo, que me deje solo; se resiste, aunque acepta mi decisión, “Pero ¿vas a terminar?”, “Sí, nos vemos en el Retiro”; adiós amigo; ahora empieza otra carrera, me protejo con la armadura del “irreductible leonés”, me refugio en mi interior, acompaso el ritmo a la fuerza que sale de mi cuerpo, no pienses, solo corre; así, abstraído llego a Lago, sé que allí vuelven a estar los míos, pero mi coraza me impide verlos, hasta que desde la orilla recibo los ánimos de Ángeles, no puedo dejarla con una sonrisa tranquilizadora, no me sale, pero consuelo pensando que sabe que aunque cansado, muy cansado, voy bien; continuo con la marcheta, otra bajada que me vuelve a permitir coger aire, paso el kilómetro 33, y en mi abstracción, a pesar de la fatiga, me permito la osadía de echar cuentas, de soñar por unos instantes, puedo acabar en 3h48´, iluso de mí, y en esas andaba cuando me sorprenden los gritos de Sonia, no sé si sonreí o sí le dije algo, pero esos gritos de ánimo me devolvieron a la realidad de la carrera; vamos sigue, esa era la consigna de mi cabeza, no te pares; cruzo el puente de San Isidro, el Calderón a mi derecha, “vamos Satur”, giro la cabeza y veo a Risco caminando, no va bien, una lástima; sigo con la compañia de mi ritmo cansino, pensando que en breve empezara lo más duro del maratón y que hay que dosificar las escasas fuerzas que quedan, pensamiento que también debían tener las personas que se encontraban en la antesala de la subida, ya que sus muestras de apoyo se multiplicaban; muchos eran los corredores que iban caminando, con el pensamiento puesto en su sueño, mucha la distancia que habían recorrido para llegar allí, para derrotar a éste Coloso; con la mirada al suelo y el grito de “no te pares” en mi cabeza afronto los últimos, duros y largos kilómetros; puerta de Álcala cuanto me alegro de verte, la emoción empieza a recorrer mi cuerpo, un último esfuerzo, “venga Satur” me grita alguien sentado en el bordillo mientras me saca una foto, no le conocí ahora sé que era
Juan; giro a la derecha y el Retiro me acoge en sus brazos; un suspiro de alivio sale de mi interior, esto está hecho, si es que no lo estuvo ya desde el principio, el movimiento de unos niños me vuelven a la realidad, al igual que antes lo había hecho Sonia con sus gritos, son mis sobrinos, Lucia y Enrique, dispuestos a correr los últimos metros conmigo, y con ellos a mi lado, uno de cada mano, cruzo la meta; y con ellos de la mano, levanto mis ojos al cielo.
Después el reencuentro con la familia, con los compañeros que habían llegado, con los que llegaron después, y con los que no pudieron llegar, pero con la satisfacción de que todos nos encontrabamos bien.
Y para terminar agradecer a todos los que estuvieron de un lado para otro apoyándome durante la carrera, a Ángeles, a Anabel, a Loli, a Esther y Ángel-illo, a Sonia, a
Jesús, a Beatriz, a Mariano, Lucía y Enrique; y a los amigos blogueros que lo hicieron antes, durante y después de la carrera.
Y esta, más o menos, ha sido la historia de éste Mapoma, en el tintero seguro que se han quedado muchos recuerdos, recuerdos que irán emergiendo con el paso de los días y que pasarán a formar parte de la historia de mis maratones.

32 comentarios:

Javier HG. dijo...

ENHORABUENA SATUR...me alegre mucho de saludarte otra vez... fue duro duro el maraton..a pesar de ello estuvistes genial..

un abrazo

gargar dijo...

Enhorabuena Satur!! acabar un Maratón simpre es un éxito y en Madrid más. Mi padre llegó en 3h51

Nos vemos en las carreras.

Mauri dijo...

¡ Guapa crónica como siempre! Siento no haberos visto al terminar pero que sepais que cada poco, durante la mañana, miraba el reloj y me acordaba de vosotros!
Y el próximo será el 13+1

¡Enhorabuena otra vez!
Un abrazo

Mauri dijo...

Se me ha ido la pinza y he escrito 13+1, por su puesto queria decir 12+1, aunque me consta que no eres supersticioso.

Risco dijo...

Eres todo un campeón.
Ayer Mapoma no pudo contigo.
Seguro que ha sido por ese invierno cálido de León que te ha permitido una correcta aclimatación.

Un abrazo

Francisco Castaño dijo...

Muy chula la crónica y adelante, otro maratón más en el bote, algunos estan toda la vida y no consiguen acabarlo.

manuelbinoy dijo...

!Qué bien escribes, jodido! un abrazo muy fuerte.

Mij-Mij dijo...

Se te notan 2 cosas en la crónica, que la experiencia te hace leer las carreras como nadie desde el principio y que disfrutas mucho del antes, durante y el después. Enhorabuena

Rafa dijo...

Que puedo decir....................
Uno más Satur y no uno cualquiera, MAPOMA es MAPOMA bien lo sabes.
Enhorabuena por acabarla, por saber plasmar en el escrito lo que es un maratón, eres del club de los que lo llevan en el pellejo, tu forma de describirlo te delata.
Un placer haberte conocido (lastima que por poco tiempo), espero que tengamos más oportunidades.
un abrazo

Quique dijo...

Hola Satur, Enhorabuena de nuevo, gran cronica te has marcado, no esperaba menos....disfruta porque eres un sobreviviente del mapoma 2010....

Un saludo
Quique

Santi Palillo dijo...

Enhorabuena Satur, una carrera hecha con cabeza es la mejor garantía de acabar bien, aunque ayer hizo mal día para correr tantos kilómetros.

Ahora a por el próximo ¿no? ;-)

Abe dijo...

Buenas amigo, uno más para la saca... ¡¡eres insaciable!! Bueno tendremos que ver cuales son las próximas locuras... Descansa y disfruta del éxito ;D
Un saludo¡¡¡

Jan dijo...

Enhorabuena Satur, excelente carrera en un dia muy complicado. Otro que nos tiene que contar el secreto para vencer al calor

un fuerte abrazo

Carlos dijo...

Bravo por ese "irreductible leonés". Veo en tu entrada la sabiduría del que ya ha lidiado muchas veces con el maratón y sabe que cuando este da la de arena simplemente se trata de pasar página y pensar en el siguiente. Otro corredor, con tu mismo nivel de sufrimiento ayer, estaría hoy maldiciendo y jurando no volver a correr ninguno.

Un abrazo. ;-)

JUAN dijo...

Pues enhorabuena, gran carrera
Vaya suto te di en Alcalá, ¿eh?
JUAN

biciatleta25 dijo...

Hola Satur, enhorabuena, como le digo a todos la lucha de ayer no eran con los 42,195 kms la lucha fué con el calor, le vencistes, pudiste con el... eres Leones y se nota, los tienes bien puestos.

Un abrazo.

SONIA dijo...

Por tu culpa, por carreras como esta, por ver cómo la sientes, la vives y la disfrutas, por cómo te enfrentas a retos tan complicados como éste, por ver cómo los superas con fuerza y corazón, sólo por eso le tengo ese especial cariño al Mapoma, y eso no tiene precio:P

Enhorabuena por el 12!!!!

Un besín!

L.A. dijo...

Satur, enhorabuena por la docena, ahora habrá que pensar en el 12+1 (ahí es nada, aunque para los que no hemos corrido ni uno supone un mundo). A recuperarse...

Fer dijo...

Doce maratones... y qué forma de hacerlo...
Has podido con él. Estupendo.

Beatriz dijo...

Fue un placer participar en el mapoma aunque fuera al otro lado. Enhorabuena por acabar un maratón más y por contarlo con tanta emoción, me ha encantado tu crónica.
Por cierto, los primeros ánimos fueron en la calle Fuencarral.
Besos.

A de la Mata. dijo...

Satur: tu tb eres un coloso. terminar Mapoma... tan fresco, tiene mucho mérito. Enhorabuena por esa docenita. Si logro ver tu correo te mando la foto. Ya sabes que soy un poco torpanga para estos menesteres. Cuidate. Un abrazo. A de la Mata.

Crazysoul dijo...

Que grande Satur, sabía que terminarías a tu estilo, sin prisa pero sin pausa, con la cabeza bien alta. Nunca me cansaré de repertirlo, eres un ejemplo a seguir en cuanto a constancia y tesón.
Ahora a recuperarnos y ¡a por el siguiente!
Un abrazo.

Mariano dijo...

Enhorabuena!! Y parecías tan fresco al terminar. Por cierto, que niños tan guapos.

CarLitros dijo...

Enhorabuena Satur, esta edición tan dura del Mapoma no pudo contigo... lo intentó pero no pudo.

Un abrazo

quico (elzorro) dijo...

felicidades satur,mapoma no pudo contigo y parece q es durilla.
un saludo

Miguel dijo...

enhorabuena!!!

Madre mía. Preciosa la foto. Ya había visto alguna antes con el eslogan a la espalda. No puede ser más acertado, porque en esas fotos queda genial. Nunca correrás solo.

Bonita crónica. Un saludo!

Paco dijo...

Muy chula la cronica...vaya maraton este mapoma....

Tecolinha dijo...

Muy bien, jobar, y esto con un "entranamiento-exprés", que decías, jeje. Cómo se nota la experiencia. Parece que Sonia está animada a seguirte el año que viene, no me extraña, con un ejemplo tan "sobrao", jeje.
Un abrazo.

Ángeles dijo...

El Angel de la Guarda se sigue emocionando cuando llegas a meta porque sabe todo lo que hay detrás. Un beso.

Saturnino dijo...

Gracias a todos por vuestros comentarios y por vuestras muestras de cariño.
Un abrazo para ellos y un beso para ellas.

Rafa González dijo...

Felicidades maratoniano!! Todos coincidís en la dureza del recorrido. Acabar en Madrid tiene un gran plus.

Pedro dijo...

Saturnino, te pude saludar en la comida de carreraspopulares.com y te hablé de mis padres también leoneses...
En cuanto al maratón tuvo un "extra" de dureza por el calor, así que ENHORABUENA a tod@s los que acabasteis.
Saludos.