sábado, 31 de enero de 2009

ZIMBABUE Y MI VECINO ANSELMO (IV)

Lo que al principio fue una obligación, hoy se ha convertido en un placer, lo que antes era una relación de cortés, pero intranscendente, hoy se ha convertido en el principio de una amistad, he quedado con mi vecino Anselmo; subo los dos pisos que nos separan, toco el timbre, abre la puerta él, mi vecino, o debería ya decir mi amigo, “¿Cojo el paraguas?”, “Ya lo llevo yo, nos vale con uno ¿no?”, “Sí....Marta, ya vino Saturnino, nos vamos”, “Vale” responden desde ultratumba.
Alcanzamos la calle, al mismo tiempo que abro mi paraguas, Anselmo se sujeta a mi brazo, no porque lo necesite, su fuerza de voluntad y su sacrificio han hecho que progrese más que adecuadamente, se agarra y se arrima a mi para no mojarse, “Haber si van a pensar que somos gays”, se ríe, “Saben que no eres mi tipo”, reímos.
Damos un paseo más largo de lo habitual y más largo de lo que la climatología aconsejaba; de regreso entramos a tomar un café, nos sentamos en una mesa (bueno en dos sillas alrededor de una mesa), Anselmo no para de hablar, mientras le miro asiento levemente con mi cabeza, sigue hablando y hablando, y sigo asintiendo, “¿Eres feliz?” pregunta, “No, no respondas” replica rápidamente antes de que yo pueda contestar, él lo dice todo, “No, no me refiero a lo personal, quiero decir si eres feliz con el entorno que te rodea, con este mundo que nos ha tocado vivir“, le miro y no se que responder, no se a donde quiere ir a parar, pero ¡oh, no!, saca de su bolsillo un papel arrugado, me lo da, lo ojeo y extraigo lo más significativo, “La tasa de paro se dispara en Zimbabue hasta el 96% de la población”, “En un país en el que viven 12 millones de personas, solo 480.000 (el 4%) tienen un trabajo formal, y además no tienen garantizado el cobro puntual de su sueldo”; “¿Qué te parece?”, “Que eso no es un país ni es na, ¿quién trabaja ahí?” respondo, “Eso sí es una crisis” dice, “Anselmo, eso no es estar en crisis, eso es un dramon”, “Pues en España ya tenemos la mayor tasa europea, el 14%, estamos más cerca de Zimbabue”, “Hombre Anselmo, no me compares”, “Bueno, bueno, todo se andará” contesta.
Sin darnos cuenta nos llega la hora del regreso a casa, subimos en el ascensor, Anselmo sigue hablando, no para, llama al timbre, abre la puerta su mujer Marta, “Hola, ¿qué tal?”, “Bien” respondemos, nos despedimos, me doy la vuelta, miro a Anselmo mientras le digo “Si”, “Si ¿Qué?” pregunta, “Soy feliz”.

Nota: Anselmo es el seudónimo de miles de personas anónimas.

viernes, 30 de enero de 2009

SUSTITUIDAS POR SU DOBLE

No suelen gustarme los cambios, aunque a veces éstos sean necesarios, y desde luego me gustan mucho menos cuando las cosas funcionan, por eso he vuelto a elegir las Asics GT-2130 como compañeras de fatigas y de aventuras, ellas serán de nuevo las encargadas de afrontar los retos de este año.
Las que se van han cumplido con creces sus expectativas, siempre estuvieron a la altura, acompañándome paso a paso, abrazando mis pies con cariño, protegiéndoles de todo tipo de superficies, jugueteando bien fuese en entrenamientos o en carreras.
Les ha llegado la hora de entregar el testigo antes de lo que tenía previsto, al menos deberían haber corrido la maratón de Sevilla el día 22/02/2009, pero las condiciones del domingo en Getafe precipitaron los acontecimientos, la humedad y el aguacero causaron daños en los poros de su fina piel, originando pequeñas grietas por donde se les va la vida; ya no podrán estar en Sevilla.
Aún no se jubilan del todo, de momento se encargarán de las tiradas largas, dejando las cortas para que sus dobles vayan acoplándose poco a poco y no infrinjan ningún daño en esos pies que tienen la obligación de proteger.
Por supuesto soy consciente de que no pueden tardar mucho en aclimatarse, ya que Sevilla esta a la vuelta de la esquina, y todos sabemos lo puede pasar si corremos un maratón con zapatillas nuevas.

miércoles, 28 de enero de 2009

COPPA CANALETTO

Dos fases bien distintas tuvo este fin de semana pasado; la primera, la deportiva, ya quedó narrada en la anterior entrada, la segunda, la social aún por ver, así que vamos a por ella.
El primer acto social tenía como escenario el sector 3, donde nos esperaban Irene, Lolí y José Luis, para degustar una suculenta cena (con mi plato favorito formando parte del menú) y a continuación disfrutar de una larga velada, en la que no dejamos tema sin tratar, y no sé si fue la hora o el acabar la botella de “arreglao” lo que nos llevo a la cama.
La mañana del sábado fue más relajada, más bien muy relajada, en espera de mediodía que habíamos quedado para comer con los amigos del “Nunca correrás solo”.
En la cibelina nos encontramos con Alberto, Juani y Dani, José, Reme y Sete, previamente habíamos quedado con Abe, Beatriz y Laura.
Ya una vez todos los comensales juntos, Alberto “el organizador”, nos encamina hacía un restaurante de cuyo nombre no es que no me quiera acordar, es que no me acuerdo, pero rápidamente es corregido por Juani (que atrevimiento) “No, que has reservado en el canaletto”, por supuesto nadie rió el despiste, o a lo mejor sí, no me acuerdo o será que no me quiero acordar.
Como menú y como buenos atletas pedimos pasta, a continuación elegimos el postre, que algún descarado se atreve a pedir en italiano “coppa canaletto”, y por cierto en un correcto italiano.
Después un agradable paseo, un cafetito y “hasta mañana”, y todos sabéis lo que paso en ese mañana.

lunes, 26 de enero de 2009

AGUA, AGUA Y MÁS AGUA

En eso se convirtió el discurrir de la X media maratón de Getafe, se confirmaron todos los presagios que auguraban agua a raudales.
Las 09:30 horas y los alrededores de la zona de entrega de dorsales, era la hora y el lugar elegidos por los miembros del club “Nunca correrás solo” para su encuentro en la X de Getafe.
Allí estábamos todos, Abe, Alberto, Ángel, Beatriz, el “Churry”, Jaime, Jorge, José y Saturnino, puntuales, con nuestros incondicionales más madrugadores, Laura y Ángeles; saludos y más saludos, abrazos y más abrazos, charlas y más charlas, la hora de la salida se acerca, y mientras nos encaminamos a los vestuarios de reojo miramos el cielo, pero no nos aclara mucho (lo vemos bastante negro).
Todo el grupo preparado, fotos, estiramientos, ligero trote y juntos a la línea de salida, se acerca la hora, nos deseamos suerte y en especial a Beatriz, ella la va a necesitar más que nadie; pistoletazo de salida, con el que parece que las nubes despiertan de su letargo, al mismo tiempo una fina lluvia empieza a caer, empezamos a andando, y poco a poco ese lento caminar lo transformamos en trote; cada cual coge su ritmo y su compañero de viaje, José-Alberto, Ángel-Saturnino, Beatriz-Abe-el “Churry”, el resto decide ir a su aire; empezamos a escribir nuestra historia en Getafe, la mía de momento va unida a la de Ángel, pero desde el principio sé que nuestro romance no llegará a buen puerto, mi compañero de viaje lleva dos velocidades más; a pesar de todo él se empeña en darme ánimos. Los kilómetros, aunque lentamente, van cayendo y no ceja en su empeño “Venga, vamos clavado a 5 minutos”, y le replico “Tira que puedes más”, “He venido a rodar”, responde y sigue a mi lado.
Así, sin darnos cuenta llegamos al kilómetro 8, la lluvia sigue en aumento, veo a mi compañero "sobrao" y decido que suelte lastre, “Ángel, tira y enlaza con José y Alberto, no pueden ir muy lejos”, se resiste, pero yo ya he tomado la decisión, insisto y nos despedimos “Nos vemos en meta”.
Ya solo, me concentro en llevar un ritmo constante, esperando que las fuerzas aguanten hasta el final, pero a medida que disminuyen los kilómetros aumenta la lluvia, y en mi kilómetro 14 se convierte en torrencial, el cansancio aflora, sigo al mismo ritmo pero las sensaciones ya no son las mismas; llegados al 17 me entrego, no puede llover más, prefiero no pensar y mi mente se dedica a divagar “Ya no queda nada, esto esta hecho, no te quejes que estas aquí porque quieres, los que han venido a verte se están mojando por ti,...”, y en estas alcanzo la meta, no miro a la grada, no miro a los lados, el arco de meta me ha hipnotizado, lo cruzo; que alivio, se acabo este castigo divino.
Este año no hay aglomeraciones en la llegada, que alegría, un voluntario se desgañita “Quitaros los chip, quitaros los chip”, "joder para quitarnos los chip estamos", me cuesta soltar los cordones de mis zapatillas, y mientras lo hago vuelvo a divagar “Joder tío en el Angliru tienen voluntarios que nada más llegar a meta te ayudan en todo y te quitan el chip” “No, no te agaches yo te lo quito”; consigo soltar el cordón de mi zapatilla derecha, entrego el chip y recojo la bolsa del corredor; ahora ya busco en la grada a los míos, a mi ángel de la guarda, a mi familia del Sector 3, y a los amigos del "Nunca correrás solo", quienes agitando sus brazos llaman mi atención.
Ya en la grada, refugiado de la lluvia, recibo el beso de mi ángel, el que me proclama campeón; aunque tiritando, procuro disimularlo, aún falta por llegar nuestra verdadera campeona, Beatriz, y como es sabido quien espera desespera y su hermana Laura es la que más inquieta está, “Allí llegan”, gritamos, Beatriz en la pista de atletismo, escoltada por su fieles escuderos, nos desgañitamos y Beatriz sublime saluda a la grada, lo ha conseguido.
Llegó la hora de la despedida, y no quiero acabar sin agradecer a los amigos y familiares del club “Nunca correrás solo” (Reme y Sete, Juani y Dani, Laura, Ángeles, Loli, Irene y José Luis), que soportaron las inclemencias del tiempo y con sus ánimos hicieron más llevadero nuestro calvario.

jueves, 22 de enero de 2009

“PALANTE” O “PATRAS”

Con el de hoy he terminado la semana de entrenamientos previstos, tres son los días en los que he salido a rodar, con una única pretensión, trotar y que mi cuerpo asimilase el trabajo desarrollado en las semanas anteriores, antes afrontar la cita del domingo.
Cita a la que acudo sin ningún objetivo predeterminado, bueno sí, uno, el de disfrutar de la primera carrera del año, y después sobre la marcha, que las sensaciones son buenas pues “palante”, que no son tan buenas pues “patras”.
Ya con la mochila fuera del altillo del armario y esperando la ropa de la carrera, me asalta el gran dilema; ¿Qué ropa me voy a poner?, cuando la carrera es en verano lo tengo más claro, pero en estos meses de invierno la cosa se complica, y para añadir más dudas entran en juego las predicciones del hombre del tiempo, que no son muy halagüeñas.
Por supuesto me he atrevido a realizar la misma pregunta a mí ángel de la guarda, a sabiendas de su respuesta “la que tú quieras”, jo... hasta aquí ya había llegado yo, pero bueno por preguntar que no falte.
Al final haré como siempre y meteré de todo (como yo quería), sin olvidarme por supuesto de mi “kit” de invierno, que éste me acompaña hasta en verano, el problema de cerrar la mochila ya lo solucionaré después.
Además del acontecimiento deportivo tengo un fin de semana lleno de acontecimientos sociales, de los que espero disfrutar igualmente, ya os contaré a mi vuelta.
Hasta entonces ser buenos……..si podéis.
No quiero acabar la entrada sin desear toda la suerte del mundo a mi amiga Beatriz, que el domingo afronta su primer reto deportivo, la media de Getafe.

martes, 20 de enero de 2009

YA NO LLEGAMOS A 80

Mientras me afeito noto que alguien me observa, levanto la vista y allí estaba, a través del espejo clavaba sus ojos en los míos; lo vi claro, enseguida supe que ella lo sabía, sabía que la había engañado, que no cumplí mi palabra, pero lo que más me sonrojaba y me incomodaba era que ya lo había hecho en otras ocasiones.
La cuchilla resbalaba sobre mi mejilla, deslizándose una y otra vez, no podía concentrarme, una duda asaltaba mi cabeza ¿perdonaría en esta ocasión?, ¿debería perdonar?.
Si, claro que lo haría, todo se había puesto en mí contra; el ambiente festivo, las reuniones familiares, la tentación estaba al alcance de la mano, no tuve fuerza de voluntad y la disciplina se relajó, siempre sucede igual.
En otras ocasiones me había perdonado, aunque con resignación lo había hecho, esta vez no debería ser diferente.
¿Sonríe?, me lo parece o deseo que sonría, si lo hace, ahora sé que me ha perdonado, sabe que estoy en el buen camino y que pronto volveremos a estar como antes.
Después de veintitantos años hemos aprendido a perdonarnos, o quizás a que me perdone, a envejecer sin reproches.
Sea como sea, yo respeto su espacio y ella el mío, y así seguirá siendo.
Ahora ya no pasamos de 80, pero en los mejores tiempos se ponía de 0 a 100 en dos segundos.

domingo, 18 de enero de 2009

Y EL DOMINGO, GETAFE

Ya esta todo hecho, lo que tenga que ser será, próxima estación Getafe.
La semana no se ha dado mal, sacando tiempo muchas veces de donde no tenemos, ha conseguido salir cinco días, con un total de cuatro horas y media y unos cincuenta y cinco kilómetros en mis zapatillas.
Como siempre, por supuesto, exprimiendo al máximo el fin de semana, el sábado media tirada larga y el domingo tirada completa.
En esta ocasión tres éramos los componentes del “Nunca correrás solo” de los irreductibles leoneses, que acudimos a la cita dominical, Mauri, Miguel (mi hermano) y el que suscribe; aunque Mauri volvió sobre sus pasos a la media hora porque tenía que acudir a otros compromisos.
Por lo que mi hermano y yo completamos nuestra tirada larga (
Abe, yo cabeza de convoy, hasta que coja la forma, jeje, lo tengo que pillar asi sino, ya sabes), la habitual, la del domingo pasado y la que desde hace unos años tomamos como referencia para preparar el Mapoma.
Ahora ya solo queda descansar, el trabajo esta hecho o debería estarlo, dejar que el cuerpo asimile ese esfuerzo, y el domingo, en Getafe, que éste rinda a tope.
Las sensaciones que esta semana han dejado son buenas, y ya se sabe que en esto del correr (como en todo en la vida) la cabeza hace mucho.
De aquí al domingo, y como tengo por costumbre en semanas de carreras, tres días de rodajes, y a disfrutar.
Bueno a decir verdad tengo el fin de semana muy completito, en el que además de ver a esos pequeños seres que hacen que vaya a correr a Madrid unas cuantas veces al año (son mi debilidad), estaré con mis amigos del “Nunca correrás solo” y con la familia del sector 3, lo dicho completito, completito.
No quiero acabar la entrada sin señalar que hoy durante en el rodaje dominical me cruzado con crazisoul, y vaya ritmo que llevaba, que tiemble Getafe.