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lunes, 1 de noviembre de 2021

RECUERDOS

 


Los recuerdos de los que se han ido son parte de nuestra vida; son parte de nosotros. Unos recuerdos guardados en nuestro interior que quizás no tengan ya nada que ver con la realidad, pero que ayudan a soportar las ausencias.
Nunca te irás del todo porque sigues vivo en mis recuerdos.

Mientras haya
alguna ventana abierta,
ojos que vuelven del sueño,
otra mañana que empieza.

...fragmento poema "Confianza" de Pedro Salinas.

lunes, 18 de mayo de 2020

55 DÍAS


No voy a hablar de cine, así que no se trata de la película 55 días en Pekín; sino que fueron los días que estuve sin poder salir a correr, algo que a muchos les puede parecer una cosa baladí, pero que para mí si era importante, ya que correr me aportaba paz y tranquilidad.
Así que sí, cincuenta y cinco días fueron los que estuve sin salir a correr; desde el día 11 de marzo hasta el día 05 de mayo, los tres primeros por voluntad propia y el resto por falta de libertad.
En todo ese tiempo tenía que haber corrido un maratón, y alguna que otra carrera, y en vez de eso me tuve que conformar con el ejercicio casero. Ejercicio, que si bien me mantuvo activo y  me ayudo a soportar mejor el tiempo, no me sirvió para la calle, por lo visto en las primeras salidas que hice.
Ahora que puedo volver a disfrutar del correr, me gusta hacerlo en silencio, entre los pinos; corriendo con la sola compañía del trino de los pájaros; corriendo lejos de aglomeraciones. Me gusta volver a disfrutar del correr absorto en mis pensamientos, distraído en mis recuerdos; en correr solo conmigo.

domingo, 19 de abril de 2020

DOLOR Y PENA


Poco han cambiado las cosas; tan poco que casi todo sigue igual. Bueno parece ser que ahora van a poder salir los niños, que ya era que los mas pequeños puedan respirar un poco de aire fresco. Ahora que todo siga mejorando y "estos" hagan las cosas con lógica y no por intereses.
Por lo demás, sigue el mundo irreal. Siguen las mentiras, y todos parecemos sedados por verdades adulteradas.
Me asomo a la ventana y veo las calles tristes; de dolor. ¿Dónde quedó nuestra risa?. Me imagino todo el dolor de todos los que han perdido, por culpa de este bicho, a algún ser querido; pienso en su corazones doloridos.
No, ya no tengo ganas de aplaudir a tantos y tantos y tantos héroes. Ya no me salen los aplausos, lo único que sale de mi son lágrimas de pena. Tengo ganas de llorar por cada uno de los más de veinte mil fallecidos. Descansen en paz.

miércoles, 15 de abril de 2020

PALABROS

Palabros o palabras que, últimamente, sin querer han entrado en nuestro vocabulario; palabras que oímos a todas horas; palabras que esperemos no se queden mucho tiempo con nosotros.
Palabras nuevas que escucho hasta en la sopa: Resistiré; coronavirus; covid-19; pandemia; mascarilla; guantes; protección; sanidad; colapso; hospital; anciano; abuelo; viejo; soledad; muerte; silencio; resignación; confinamiento; controles; sanción; teletrabajo; erte; autónomo; político; mentira; inútil; mierda; demagogia; bulo; héroes; médicos; enfermeros; limpiadores; policías; militares; camioneros; trabajadores supermercados; solidaridad; insolaridad…..#yomequedoencasa; #quedateencasa; #todovaairbien;….RESISTIRÉ-RESISTEREMOS.

sábado, 4 de abril de 2020

RATOS PERDIDOS


Estos debían de ser días para disfrutar. Para disfrutar, abrazar, jugar, reír y ver como ríe, porque solo con su sonrisa ya saca la mía. Ahora tenía que estar con la chiquilla que me ha robado el corazón: mi pequeña princesita.
Hoy, y ayer, y mañana, tenía que estar con ella; tenía que estar tirado en el suelo jugando con ella y viendo cómo juega; tenía que estar poniendo caras raras y viendo cómo las pone ella; tenía que estar hablando poniendo voz de imbécil y viendo cómo ella intenta con sus balbuceos, quizás decirme que también me quiere. 
Hoy tenía que estar con ella y no tenía que estar echándola de menos. Princesita, te quiero.

martes, 31 de marzo de 2020

ENTRE VISILLOS

Lo hace todos los días. Llega volando y se posa en la repisa de  mi ventana. Antes, en otro tiempo no muy lejano, la espantaba, pero ahora no. Ahora la dejo que corretee, que vaya de un lado a otro. "No lo hagas que después no la echas" me dicen. Pero no hago caso. Ella sigue, y va y viene, y viene y va, y se para, y mira.
Que contrasentido, ella fuera y yo dentro. Ya se va, volando. Ella libre, y yo encerrado. La veo alejarse, y desde mi interior grito: "vuela alto, vuela hasta que nos podamos abrazar". Y yo encerrado y ella libre.
Como mucho en esta vida, aprendemos a valorar las cosas cuando las perdemos.

jueves, 26 de marzo de 2020

RUTINEANDO

Rutinas entre cuatro paredes. Rutinas hechas para pasar el tiempo lo mejor posible; rutinas para sobrellevar los días de encierro. Una y otra vez lo mismo, o casi. Ese teléfono que llama tu atención, para recordarte que hay gente ahí fuera.
¡Todo es tan distinto ahora!. El ritmo de vida nos cambió de golpe, de la noche a la mañana. Y sin darnos cuenta, pero también sin quejas, que aunque tarde, era necesario. Ahora toca adaptarse, para que este mal sueño quede pronto en un mal recuerdo.
La mejor solución, el mejor remedio, es quedarse en casa, algo que mucha gente no acaba de entender. “No hay que ir supermercado quince veces al día, ni todo los días; ni reventar al perro a paseos, que ya no tiene ni ganas de mear; ni ir a ver a tu suegra cuando hacía cuatro años que no la veías” me decía el otro día mi amigo Anselmo, “falta mucha solidaridad” remató mi amigo.
Son días de tener mucha paciencia y de quedarse en casa. Yo me quedo en casa.

martes, 24 de marzo de 2020

AIRE FRESCO

Fue el sábado; este sábado, y después de siete días salí a la calle. No, no me salté mi confinamiento, solo fui a por el pan. Solo fueron setecientos metros, quizás ochocientos. El paseo no fue muy largo, no se trataba de eso.
Abrir mi puerta, salir y empezar a bajar las escaleras; salir a la calle, respirar hondo, llenarme de sensaciones extrañas, sentirme raro. Camino despacio. La calle vacía, apenas unas personas, que ni se acercan ni se atreven a mirar. Sin prisas, queriendo disfrutar de este instante, de este pequeño recreo. Boca y nariz tapados, guantes, me siento raro. Llego y espero fuera mi turno; entro, compro el pan, el periódico, y retomo el camino de vuelta. Despacio como antes y solo, apenas cuatro personas que me rehúyen. Llego al portal, entro y subo las escaleras, abro la puerta de casa. Se acabó. Apenas setecientos metros, quizás ochocientos, para volver a mi encierro.
Ahora a esperar al próximo sábado, para poder volver a disfrutar de otro pequeño paseo, para poder volver a respirar aire fresco. Mientras tanto: Yo me quedo en casa.

viernes, 20 de marzo de 2020

DE CUANDO EN CUANDO

De cuando en cuando me acerco a la ventana, una de mis últimas distracciones, y miro el parque vacio y cerrado; solo ocupado por unas cuantas palomas que corretean por el suelo sin ser molestadas, y que quizás, pienso, estén extrañadas de tanta soledad. Miro como el viento balancea las hojas. Miro al cielo y suspendo mi vista en esas nubes, en busca de otros momentos, de recuerdos.
De cuando en cuando cojo el libro; ese libro que dejé sobre la mesa hace, hace nada. Lo abro, y retomo la lectura, con la sola intención de que su historia me aleje de estas cuatro paredes, de que me haga vivir otros sueños u otras vidas.
De cuando en cuando dejo de pensar. Solo me siento y dejo mi mente vacía. De cuando en cuando no hago nada.
De cuando en cuando está bien quedarse en casa, y quizás ahora es uno de esos momentos. Yo me quedo en casa, y quizás, tú también deberías quedarte. Quédate en casa.

martes, 17 de marzo de 2020

A ESPERAR


Esta vez no habrá final feliz; ni tan siquiera habrá final. Andaba por la sexta semana, sin pena ni gloria, porque desde hacía quince días no tenía buenas palpitaciones. Y es que se veía venir, y si no se veía venir, yo al menos lo intuía. Pasaban los días, los entrenamientos, y las noticias que constantemente surgían no presagiaban nada bueno. Suspendido Roma, suspendido Barcelona, y como dice el dicho popular “cuando veas las barbas de tu vecino pelar, pon las tuyas a remojar”; y suspendido Madrid. Se acabó.
Ahora toca re planificar, y buscar nuevas citas y nuevos retos. Aunque antes, hay que matar a este dichoso virus que ha trastocado nuestras vidas; ahora toca tener mucha paciencia.

lunes, 4 de febrero de 2019

UNA ILUSIÓN PARA LLEGAR AL 33


Volver a empezar. Correr no lo es todo, pero correr un maratón me hace seguir vivo. Hoy, o mañana, empiezo con mi plan. Sea un día u otro, el día es lo de menos, porque lo cierto es que esta es la primera de las doce semanas que me van a llevar a correr por las calles de Madrid.
A pesar de tener un plan bien definido, dudo de si incluir alguna modificación; cambios que pueden sentar bien a mi cuerpo. La verdad no es algo que me preocupe mucho, haga lo que haga, no creo tenga mucha repercusión en el resultado final. Ahora es el momento de las dudas. De pensar en los contratiempos y en los posibles momentos difíciles que puedan llegar. De ir viendo cómo esquivar esas situaciones difíciles, de ver cómo superarlas. De visualizar y anteponerme a los problemas. De empezar a marcar el camino.
No es difícil el camino, para llegar al final sólo se necesita constancia y confianza, y nunca perder el norte. La locura solo me llevará al fracaso; “corro lo que corren mis piernas, no lo que corre mi cabeza”. Aunque no puedo negar que la cabeza ayuda; pero en ocasiones es mi peor enemigo. Ser realista me va a ayudar, lo ha hecho siempre.
Empiezo con una gran ilusión que me va a llevar a disfrutar del 33. ¡Que empiece la fiesta!.

miércoles, 30 de enero de 2019

¡Vive y disfruta!

31/01/2019. Treinta y un días entramos en este Año Nuevo; entrada cargada de muchos buenos deseos. Atrás quedan esas fiestas que hacen de puente entre lo "viejo" y lo "nuevo". Atrás dejamos toda esa confusión eufórica, ese quizás sinsentido en que pensemos, o queremos pensar, que nuestras vidas van a cambiar en un pis pas, en un descolgar un calendario para poner otro.
Cruzamos ese minúsculo puente llenos de buenos deseos, como si todo lo dejado no tuviese importancia, y queriendo poner el contador a cero. Y eso es un imposible.
Hoy quizás ya hayas hecho trizas aquella lista de los buenos propósitos, echa bajo el paraguas de las fiestas de navideñas. Quizás, solo quizás, hayas abandonado las clases de inglés, te hayas desapuntado del gimnasio renunciando a tener un cuerpazo, hayas colgado esas flamantes zapatillas con las que pensabas correr rápido rápido, hayas apartado tu vista de la báscula y dejado a un lado toda dieta sana, y ya de dejar el tabaco ni hablamos. ¡Quizás, solo quizás!.
En pocos días te diste cuenta que el mundo sigue girando igual, lo mismo que los años anteriores, y que no vas a llevar a cabo ninguno de todos esos buenos propósitos, que ya si eso el próximo año.
Quedan trescientos treinta y cuatro días para que este año sea viejo, y sea parte de los recuerdos, así que vamos a tomarlo con calma. ¡Vive y disfruta!. Yo de momento seguiré sin ir a clases de inglés, seguiré yendo al gimnasio, seguiré corriendo, seguiré sin fumar, y seguiré con mi vieja báscula. Pero sobre todo seguiré disfrutando con mis amigos. 

jueves, 1 de marzo de 2018

ENVIDIA DE LA SANA


“O más vale tarde que nunca”. Cualquiera de las dos frases valdría para dar título a esta entrada. No tenía que haber sido tan precipitado ni con tanta incertidumbre; pero la mente no ayuda a tomar la decisión adecuada, la que realmente quería tomar, y luego está lo de esa pierna, la derecha para más señas, que cual troglodita irresponsable, está en independizarse del resto del cuerpo, y que se arrastra más que corre.
Pasaba el tiempo mirando el calendario, apremiado por una fecha, que se me iba escapando. Y entonces llegó ese encuentro fortuito con los amigos que estaban en modo Sevilla y en modo Barcelona, y me llene de envidia sana. Que debe ser mejor envidia, que la envidia a secas. Y pensé: "más vale tarde que nunca". Y me inscribí a Mapoma. Tarde, quince días tarde. Con dos semanas perdidas de entrenamientos, de esos que no se recuperan, y que quieres que nunca te hagan falta.
Y ahí ando, con la cuarta semana de entrenamientos terminada, que en realidad es la segunda. Intercalando el gimnasio con el aire libre, porque a esa pierna, la derecha para más seña, le ha dado por tocarme algo más que las narices. Y cargando la mente a marchas forzadas, porque sé que el 22 de abril me va a hacer muchísima falta.
Para acabar, me agarro y me quedo con la frase de Matt Biondi: “Disfruta del viaje, de cada momento y deja de preocuparte por la victoria y la derrota".

domingo, 25 de febrero de 2018

SILENCIOS



Silencios. Esos silencios que dejan los entrenamientos en soledad; los que ahora permiten un cuerpo maltrecho. Con demasiado tiempo para pensar en ese camino que antes transcurría entre campos de trigo, entre viñedos o entre bellos bosques, y que ahora recorre largos pasadizos que parecen no tener fin. Pasillos largos donde escuchar sentimientos o buscar sensaciones es un imposible.
Solo de vez en cuando, de trecho en trecho, se intuye una puerta, una vía de escape, una salida en la que buscar refugio. Protección. Serenidad. Instantes en los que piensas que los sueños son posibles; en que todavía queda mucho por hacer, mucho por correr. Mucho por vivir.