sábado, 28 de febrero de 2009

MEDIA DEL PASO (U.S.A) Y MARATÓN DE BARCELONA

Mañana, debuta Sonia como atleta popular; no debería ser allí donde se produjese este debut, ya que para ello el lugar elegido había sido León, nuestra ciudad, donde el día 22/03/2009 se celebra su primera media maratón, pero circunstancias de la vida han hecho que sea en la ciudad de El Paso (Estados Unidos). Así que desde este modesto blog quiero desearle toda la suerte del mundo; sé que lo hará bien y correrá con cabeza.
No quiero olvidarme de los “blogamigos” que mañana se enfrentan a otro reto, su gran reto, el de la maratón de Barcelona, a todos ellos mucha suerte.

viernes, 27 de febrero de 2009

EL TIEMPO MÁS QUE CORRER VUELA

Adiós Sevilla o hasta siempre, cuatro días de descanso para mi maltrecho cuerpo creo que han sido suficientes, además de necesario, lo agradecerá (seguro), no he querido explotarlo aprovechándome de su euforia.
Así que sin más hoy he vuelto a correr, me he calzado las zapatillas y he salido a rodar, tranquilo, sin tan si quiera buscar buenas sensaciones, sin ser pretencioso, simplemente por placer, no han sido muchos los kilómetros, solamente seis, pero para empezar suficientes; las condiciones climáticas y el entorno han ayudado para que todo resultase más gratificante.
Empecé el rodaje pensando en Sevilla, pero se acabó vivir del maratón sevillano, forma ya parte de mis recuerdos (bonitos); ahora toca mirar para adelante y pensar en los próximos objetivos deportivos, en los próximos retos; no podemos dormirnos en los laureles, ya sabemos que el tiempo más que correr vuela, así que pensando en mi inmediata carrera, la que el día 22/03/09 recorrerá mi ciudad por primera vez, saldré mañana (sábado) alrededor de una hora, para acabar la semana corriendo el domingo en torno a los noventa minutos. Hay que ponerse a tono.

LO IMPORTANTE ES CORRER

No sé si es mejor correr en la ciudad donde uno vive o correr en otra localidad; desde que regresé de Sevilla llevo pensando en ello y no saco nada en claro; voy de una decisión a otra sin decidirme por ninguna, todo depende del momento o del color del cristal con que lo mire.
Cierto es que cuando corres en casa afrontas la carrera más descansado, conoces cada metro del recorrido, al acabar no tienes que ir a toda leche para volver; pero no es menos cierto que también tiene su encanto correr en otra ciudad, haces turismo, aunque sea con el freno de mano echado (no es cuestión de reventarse andando, pero tu acompañante se merece ese esfuerzo), en ocasiones vuelves a un lugar donde estuviste hace años, tienes un montón de anécdotas, pero claro esta opción tiene el inconveniente de la distancia, su gran inconveniente.
Como cualquier desplazamiento a una carrera tiene dos partes, la carrera propiamente dicha, y lo que rodea a la carrera; esta segunda cuestión no es menos importante que la primera; si te lo pasas bien en una de las facetas y en la otra no, el viaje no es perfecto; ahora, cuando en las dos disfrutas eso ya es otra historia.
El fin de semana a Sevilla fue perfecto en ambos aspectos.
En cuanto a la carrera, el maratón, ya sabéis que quede satisfecho, cumplí con mis tres expectativas.
Y en cuanto a la parte turística (el entorno de la carrera) también; disfrutando del viaje, tanto el de ida como el de vuelta; disfrutando de la ciudad, tanto de día como de noche; disfrutando de la compañía de Abe, Beatriz, Pablo, Amelia, del pequeño Guillermo, de Manolo y María, mis amigos; disfrutando de las anécdotas que quedarán para el recuerdo.
Como la acaecida cuando el sábado Ángeles y yo íbamos al estadio olímpico a recoger el dorsal; salimos del hotel, vamos fijándonos en el trayecto, será el mismo que haremos el día de la carrera, el de verdad; vamos por la SE-30; cogemos el desvío de La Cartuja; seguimos las señales amarillas que nos indican la dirección del estadio; señal “aparcamiento estadio olímpico 250 metros”, no se ve el estadio (vamos entre árboles); seguimos; hacemos el giro indicado en la señal anterior, pivotes; individuo con chaleco reflectante; ticket; 1 euro; aparcamiento charco de la pava-parque alcosa; “siga hasta el fondo, mi compañero le indica”; seguimos, “y ¿el estadio?” nos preguntamos; coches que dan la vuelta; otro individuo con chaleco, también reflectante; “¿el estadio olímpico? pregunto, “no sé, todos preguntan lo mismo” contesta el extranjero del chaleco reflectante, doy la vuelta; “ya me han engañado”; “hay si el ingenio lo utilizasen para trabajar”; seguimos las señales amarillas; vemos el estadio; por fin aparcamos, y prácticamente a la puerta.
O como la espera a la que nos sometió Abe y Pablo, pretendiendo echar la culpa del retraso al pobre e indefenso Guillermo (con tan solo dos añitos, un ángel).
O como que el Aleti sigue sin ganar si juegan el sábado y yo corro un maratón el domingo.
Aunque pensándolo bien y una vez llegados a este punto, qué más da correr en un sitio que en otro, lo importante es correr.

martes, 24 de febrero de 2009

42195 PENSAMIENTOS

Sevilla forma ya parte de mi historia y yo parte de la suya, una historia que empezó a forjarse hace mucho tiempo y que culmino el domingo al cruzar la meta.

Las 06:30 horas fue la hora elegida para iniciar el día clave de la historia, pero parecía como si sus narradores tuviesen prisa por empezarla, son las 06:00, llevo un rato despierto, no quiero pensar pero es inevitable, repaso la carrera, los planes, espanto los miedos, los temores; ya no aguanto mas y me sumerjo en la ducha; al salir mi ángel de la guarda espera pacientemente para poner el dorsal en la camiseta (el 1025), como si al hacerlo me trasladase parte de su fuerza, de una fuerza que sabe necesitaré en algún momento de esos interminables 42195 metros.

Después de desayunar, nos dirigimos al estadio olímpico, lugar de la salida, los dos pensativos, “Ten cuidado, si te encuentras mal paras” me dice, “Si, tranquila” respondo, son frases que ya he oído, son las mismas que se repiten cada maratón, cada carrera; llegamos al lugar aún de noche o medio amaneciendo, y parar soltar un poco de lastre mental damos un pequeño paseo alrededor del estadio; llegan Abe y Pablo, mis compañeros de aventura, acompañados de Beatriz; se acerca la hora de la despedida, un beso y “ten cuidado”.

El reloj ya casi marca las 09:00 horas, los atletas todos en la línea de salida, nerviosos, joviales; dan la salida, los tres amigos nos deseamos suerte, iniciamos nuestros primeros pasos desde la cola del pelotón, no tenemos prisa; a un ritmo lento recorremos el primer kilómetro, tampoco se podía ir más deprisa; aún corro junto a Abe y Pablo otro kilómetro más antes de la despedida, 14´05´´ marca mi crono.

A partir de aquí trato de pillar un ritmo tranquilo, con el que pueda lograr mis tres objetivos: Disfrutar, acabar y bajar de cuatro horas.

En el kilómetro 6 volvemos a pasar junto al estadio, 35´03´´, voy recuperando y acercándome a los tiempos programados; en este punto recibo el apoyo de Ángeles (será el último, el próximo ya en la línea de meta), me despido mientras pienso que aunque estamos a unos metros nos separan 36 kilómetros.

Sigo tranquilo, a lo mío, a estas alturas aún soy persona (faltaría mas), me acoplo a un grupito y a su ritmo, 5´38´´ el kilómetro según van cantando; junto a ellos recorro unos cinco o seis kilómetros, me doy cuenta de que voy demasiado cómodo y tiro para adelante y enlazo con otro grupo “pretorianos de Tomares” pone su camiseta, me adapto a su ritmo y en su compañía paso la ½ maratón, 1 hora y 58 minutos nos contemplan; sigo con los pretorianos otros dos kilómetros, cuando uno de ellos empieza a flaquear y deciden bajar algo el ritmo; nuevamente me veo en la obligación de buscar otra compañía, y que mejor que el globo de las cuatro horas, le doy alcance, pasando a formar parte de un grupo mucho más nutrido.

En el kilómetro 24 veo a Beatriz, con Amelia y Guillermo, recibo sus ánimos, que a estas alturas de carrera valen su peso en oro.

Sigo con el grupo del globo de las 4 horas, aunque en el avituallamiento del kilómetro 25 decido abandonarlo, es complicado abastecerse yendo en un grupo numeroso; mientras lo hago voy pensado en si haré lo correcto, pero las sensaciones no son malas, me sigo encontrando bien, me voy.

A las tres horas de carrera supero el kilómetro 32, mi cabeza echa cuentas, 10 km., 6´, 1 h., lo puedo conseguir, me doy ánimos, sigo bien.

Paso el kilómetro 35, recojo un botellín de agua, un vaso con acuarios, “vamos, vamos, ya no queda nada” me repito una y otra vez; en el treinta y siete y medio vuelvo a coger otra botella de agua, me mojo la cabeza y la cara, miro el crono 3 h 30´, nuevo calculo mental, seguimos ahí, el cansancio empieza a notarse, sigo bien.

Paso otro punto kilométrico, el 38, y como si de magia se tratase ha aparecido el cansancio, las fuerzas me han abandonado, ya se que a partir de aquí voy a sufrir; pongo a trabajar la cabeza, ahora es cuando tiene que responder, saco el manual de supervivencia “venga que lo tienes hecho, no te pares, no queda nada”, las piernas a duras penas responden; kilómetro 39, transcurre una eternidad y veo el 40; mi cabeza y mi alma vuelan, se van al interior del estadio queriendo buscar el apoyo de Ángeles, recibir ese último aliento, ya no quiero pensar, Dios el kilómetro 41, ahora si sé que lo voy a conseguir, las piernas ya van solas.

“Venga ya lo tenéis, lo habéis conseguido, sois unos campeones”, animan desde ambos lados de la calzada; oigo que gritan aunque no veo quien lo hace, ya no veo a nadie, desde hace un rato en mi retina solo existe la figura del estadio olímpico, giro a la derecha, el último giro, ya ante mí por fin el estadio, entro en el túnel de acceso, ya estoy en la pista de atletismo, la piel de gallina, a duras penas puedo controlar mis emociones, estas se desatan en mi interior, me desbordan, cruzo la meta, me persigno (por segunda vez, ya lo hice cuando entre en el estadio), la primera por mi y la segunda por….(me lo reservo para mí, todas mis maratones han tenido dedicatoria, pero siempre me las he guardado), mi crono marca 3 h 58´12´´, los tres objetivos se han cumplido.

No me olvido de Abe y Pablo que con más o menos sufrimientos consiguieron su reto, 4h 44´y 4h 27´ respectivamente; ni de los voluntarios que por todas partes cuidaban de los atletas, atendiéndoles, tapándoles con una toalla, retirando su chip de la zapatilla, colocando la medalla en su cuello; ni de Beatriz, Amelia, Guillermo y Ángeles; ni de los amigos que estuvieron pendientes de nosotros; gracias a todos ellos.

Ahora llega el momento del descanso, aunque nuestro corazón de corredor ya esta pensando en el próximo reto, el maratón de Madrid.

viernes, 20 de febrero de 2009

SI LO PIENSO NO LO CORRO

Allá por el mes de noviembre un grupo de amigos del “Nuca correrás solo” planteamos la posibilidad de correr el maratón de Sevilla, entre unos que sí y otros que no, al final tres seremos los que el domingo corramos por la capital hispalense, no es mala la cifra si pensamos que un maratón no es moco de pavo, aunque como alguien me comentó en cierta ocasión “es que si lo pienso no lo corro”.
Desde entonces seguro que muchos han sido los entrenamientos, en todas sus vertientes, rodajes largos, cortos (o menos largos) y algunas series, en mi caso pocas; muchos los días de frío, de lluvia, nieve, aire, este invierno nos han atacado todos los elementos; muchas fueron las dudas que quisieron asaltar nuestra cabeza y que una tras otra fuimos rechazando, para dejar solo sitio a la ilusión.
Y esa es la ilusión con la que ayer prepare mi mochila, la de las grandes citas; con todo el mimo del mundo fui metiendo las cosas de la carrera, primero las zapatillas, después el pantalón, la camiseta, calcetines, para ducharme, para después de ducharme, repaso mentalmente, que no se me olvide nada, haber las zapatillas, el pantalón, la camiseta, los calcetines, bueno lo importante esta, me digo.
En cuanto a la carrera no he sido muy pretencioso con los objetivos, simplemente acabar, disfrutar, y si puedo bajar de cuatro horas, no es mucho lo que pido, me parece.
Mientras transcurría esta última semana el gusanillo se iba instalando en el estómago, como un ocupa, sin avisar como siempre, pero como siempre llega, he procurado no pensar mucho en ello, pero no lo he conseguido, y sin querer Sevilla ha guiado mi vida en esta última semana; ahora ya esta todo preparado y en breve, un par de horas como máximo iniciaré viaje.
Antes de acabar esta entrada quiero compartir una anécdota que hace poco relataba a mi amigo Abe: Yo soy del Aleti (a mucha honra), he corrido hasta el momento ocho maratones, siempre que he corrido uno de ellos el Aleti ha jugado el sábado, y nunca ha ganado, y este sábado el Aleti juega con el Sevilla y en Sevilla; a la novena ira la vencida y …vamos digo yo.

miércoles, 18 de febrero de 2009

VOTARE SI

Los padres de Marta quieren reunirse con el presidente del Gobierno, José Luís Rodríguez Zapatero, y con el líder de la oposición, Mariano Rajoy, para mostrarles el dolor por la muerte de su hija y plantearles la celebración de un referéndum popular para la instauración de la cadena perpetua, “porque no por eso vamos a ser menos democráticos”, dicen los apenados padres; y no les falta razón.
Por supuesto Zapatero y Rajoy se reunirán con ellos, además de que se lo deben, saben que no pueden negarse, no se atreverían, saldrán en la foto no siendo que eso les vaya a restar votos; al finalizar darán una rueda de prensa, en la que con gesto serio y cara de circunstancias, dirán que comprenden a la familia y que se cumplirá a ley.
Pero, ¿qué ley?, la que permite que un asesino salga a la calle después de cumplir tan solo SEIS de los TRES MIL años a que le condenaron; esa ley a mi no me vale, y a esos padres que ya no van a encontrar consuelo posible solo les puede aliviar la pena que el asesino de su hija y sus cómplices se pudran en la cárcel.
La sociedad no puede tener una doble moral, no se puede estar del lado de las víctimas y al mismo tiempo del lado de los verdugos, yo al menos no puedo.
Yo apoyo y desde este modesto blog también pido ese referéndum, y si se atreven a realizarlo votare SI, ¿y tú?.

lunes, 16 de febrero de 2009

VISTO PARA SENTENCIA

Después del cambio de planes al que me vi obligado por motivos ajenos a mi voluntad, y del sobresalto por la supresión de la subida al Angliru, todo vuelve a estar en calma, la nueva planificación no ha tenido más sobresaltos; y aunque no conseguí salir con el nivel de exigencia que tenía previsto, si he logrado acabar la semana con tres salidas.
En un principio quería recuperarme del viaje efectuado, por lo que sin forzar y a ritmos tranquilos efectué dos rodajes, de unos 10 kilómetros y 12-13 kilómetros, con unos tiempos de 50´ 46´´ y 1h 03´ respectivamente.
Para el tercer rodaje, el del domingo, tirada larga, en compañía de mi compañero Mauri; con solo un objetivo en mi mente, correr al ritmo que preveo llevar en Sevilla, ritmo que en algún momento Mauri olvidaba, sobre todo mientras relataba sus experiencia del viaje a Indonesía (Abe creo que no tiene remordimientos por no haber ido a Getafe), al final de la tirada paramos el crono en 1h 47´, los kilómetros en esta ocasión era lo de menos, solo me importaba el tiempo.
Para esta semana no he querido variar lo que ya estaba programado antes del viaje a Barcelona; hoy rodaje corto, de unos 6 kilómetros, y buenos estiramientos; mañana descansaré ya que encuentro las piernas algo pesadas; para el miércoles rodaje de 10 kilómetros; y ya el jueves último entrenamiento, en el que tengo pensado hacer un rodaje largo, entre 1h 45´ y 2 horas.
Y con esto queda todo visto para sentencia, Sevilla y sus 42195 metros me esperan.