miércoles, 1 de abril de 2009

COSAS DE VI VECINO ANSELMO (V)

Tengo a mi vecino Anselmo mosqueado (y no me gusta mosquear a los amigos, un poco de puteo no esta mal, pero que no se enfade), el otro día en una de nuestros paseos habituales, me paso otro no menos habitual papel, y como siempre bien doblado, esta vez no era un recorte de periódico, lo había escrito él, “para que lo pongas en tú blog”, me dijo.
Cogí el papel y lo metí en el bolso, con la intención de hacer una entrada, como había hecho otras veces, pero los acontecimientos de las últimas semanas, entre los que se encontraba la celebración de nuestra carrera hizo que no encontrase el momento para ello.
Hoy, cuando volvía de mi rodaje, me he cruzado con él, y tras un escueto saludo, disparó.
- No has puesto lo que te di.
- No he podido.
- Como no vas a poder, si el blog es tuyo, ¿no te gustó?.
- No es eso, me da igual, tú me lo das y yo lo escribo, hoy lo escribo.
Total que aquí estoy otra vez hablando de mi vecino Anselmo, quien poquito a poquito va mejorando de su problema de salud, y aún con la fijación de salir a correr.
Bueno pues voy al grano, y al papelito de mi vecino Anselmo, en el que plantea unas reflexiones de su hija Clara, de 16 años.
- Papá, si no voy a clase, ¿te avisan?.
- Sí, hija.
- Papá, si me pillan robando en una tienda, ¿te avisan?.
- Sí, hija.
- Papá, si me pillan fumando un porro o haciendo botellón, ¿te avisan?.
- Si, hija.
- Papá, si voy a un hospital a abortar, ¿te avisan?.
- No, hija.
- Papá, no puedo comprar tabaco, no puedo comprar bebidas alcohólicas, no puedo votar y si puedo abortar, no entiendo nada.
- Hija, yo tampoco.
A decir verdad, además de Clara, alguien más debería de reflexionar.
Nota: Anselmo es el seudónimo de miles de personas anónimas.

domingo, 29 de marzo de 2009

CALMADO Y COMEDIDO

Calmado y comedido, así es como se encuentra mi estado de ánimo, atrás he dejado ya tempestades, borracheras y resacas.
Calmado, con mucha calma, es como me he tomado los entrenos de la semana, que debido a la presencia de un pequeño pinchazo en mi pierna izquierda, concretamente por debajo de la rodilla, he tenido que modificar; empecé el lunes saltándome mi rodaje suave y corto, el que suelo hacer el día siguiente a una carrera, con el único fin de hacer buenos estiramientos al terminar, yo lo denomino rodaje de recuperación activa.
Ya el martes rodé 30´, con un día de retraso hice lo que no había hecho el lunes, con la presencia de la sombra del pinchazo rondando mi cuerpo; “no es buen momento para una sobrecarga”, pensé; si ya sé que para eso nunca es buen momento, pero ahora me pilla fatal.
El miércoles ya no hubo sorpresas y realice el entrenamiento programado con antelación, no podía haber más cambios, 46 minutos por el paraje de los pinos, recorrido de un sube y baja constante, que sin duda para el recorrido sinuoso del mapoma me vendrá bien; hoy las sensaciones no fueron malas y el temido pinchazo apareció fugazmente un par de veces, solo, que alegría.
El jueves descanso, y desde aquí pasamos a las series del viernes, mis odiadas y temidas series, no por duras, sino por aburridas, que voy a hacer me aburren y no lo puedo remediar, aunque desde hace poco he incluido en mis entrenamientos para ver si son capaces de sacarme del atascamiento de tiempos en que encuentro sumido; 3x2000 rec 2´, con unos tiempos que aunque no son muy buenos, si me han dejado satisfecho, 9´ 02´´, 8´ 53´´ y 8´ 42´´, más un rodaje de 20´ antes y 10´ después; poco a poco me voy encontrando más cómodo con este entreno y lo que es más importante mi cabeza lo va aceptando.
Y llegó el domingo, el del cambio de horario, y hemos pasado del grupo más o menos numeroso, pero grupo al fin y al cabo, de las semanas anteriores, a conformar un dúo, Mauri y yo fieles a la cita dominical.
Cita que debido al cambio de relojes, hemos retrasado una hora; y mientras decidimos el recorrido al que nos vamos a enfrentar, unos pequeños estiramientos para hacer boca, y ya decidido a rodar, el sube y baja de los pinos ha sido el elegido, y 1h 09 el tiempo invertido; he acabado con muy buenas sensaciones y satisfecho porque no tenido molestias, aunque esto no quita para que sigamos vigilantes.
Comedido, con mucha calma, afronto las cuatro semanas que me quedan para mi octavo mapoma, por delante tres semanas de duro trabajo y una de descanso y asimilación de ese esfuerzo realizado.

viernes, 27 de marzo de 2009

FIN DE LA RESACA

Si el otro día decía que “después de la tempestad viene la calma”, hoy diré que “después de la borrachera viene la resaca”, y al igual que el “otro día” si lo dicen no seré yo quien lleve la contraria; pero, hoy también tengo que poner un pero, eso puede valer para una borrachera etílica pero no para una borrachera de satisfacción.
En León durante prácticamente seis meses vivimos una borrachera de ilusión; el domingo vivimos una borrachera de júbilo, de gozo; y después de la carrera debería llegar la resaca, y esta debería aparecer poco a poco, despacio, muy despacio, pero no fue así, empezó pronto, ya durante la comida que celebramos los amigos del “Nuca correrás solo”, entre risas se hablaba de la "Carros del Foc", de los maratones de París, Finlandia, Nueva York, y quizás alguna más que no recuerde.
El lunes por supuesto seguimos de resaca, y ahora le tocaba el turno a Sonia, mi hija.
- “Búscame una media para mayo”, dice.
- “En mayo tenemos la de Benavides y la de Ávila, y yo tengo que ir a Ávila si o si”, le respondo.
- “Pues voy a Ávila” me espetó.
- “Como vas a ir Ávila, esta tendrá cuestas, mejor Benavides”, le contesto.
- “Bueno, Benavides”, replica.
Tomo nota dos medias en mayo.
El martes no paso nada, a parte de mi rodaje suave, por lo que pensé que había pasado toda sensación de euforia, pero me equivoqué.
El miércoles, seguía la resaca, se me acerca un compañero, de estos de los que corrió por primera vez una media el domingo, y me hablaba de una carrera de ocho kilómetros celebrar en La Bañeza a primeros de mayo, “Dios”, pienso, “Si en mayo ya tengo Benavides y Ávila, y el fin de semana anterior he corrido el Mapona”; y además mi amigo Ángel me dice que el próximo año 1h 35, pero por Dios Ángel que bebiste.
Aún así vuelvo a tomar nota La Bañeza, ocho kilómetros, primer fin de semana de mayo.
El jueves, pues el jueves no iba a ser menos, y nuevamente es Sonia, y esta vez a través de este blog.
- “¿La maratón? Ya lo he dicho; tengo fecha: el año que viene allí estaré!!” (esta cita es literal).
Vuelvo a tomar nota.
Hoy viernes, parece que ya se acabó la resaca, al menos y cruzo los dedos, de momento nadie me ha planteado ninguna carrera, nadie me ha hablado de ningún reto.
Y ahora en mi soledad me pregunto “¿Pero que os han dado estos últimos días?, ¿Queréis acabar conmigo?”, no se que pensar, pero si tengo una cosa clara, “Sí el cuerpo aguanta estaré en todas ellas, porque Nunca correrás solo”.

miércoles, 25 de marzo de 2009

RECORDAR UN SUEÑO

Dicen que después de la tempestad viene la calma, y si lo dicen no seré yo quien lleve la contraria; pero, tengo que poner un pero, eso puede valer para los asuntos del cielo, del cielo meteorológico, no del cielo celestial, que eso es harina de otro costal y ahí no me voy a meter.
Nuestro alma de atleta estaba alterado, inquieto, frenético, excitado con la primera carrera seria que se celebraría en nuestra ciudad, a media que se acercaba el día se notaba el nerviosismo, no en vano para mucha gente sería su primera carrera, su primera media, su primera gran cita; llego el día y se corrió y todo fue un éxito, y todos, organización, ayuntamiento, atletas, publico, seguimos agitados, ya se piensa en la segunda edición; y por supuesto no podemos estar un año con este estado de excitación, sería demasiado, nuestro gran corazón no lo resistiría.
Así que esperemos que a medida que pasen los días llegue la calma, tendrá que llegar cosa que no ha hecho hasta ahora; el lunes buscábamos los periódicos locales para leer las crónicas y ver sus fotos, hasta seis páginas le dedicaron al evento; por la calle todo era recuerdo de la carrera, sobre todo si transitabas por alguno de los lugares por donde trascurrió la misma y no era difícil porque no dejó lugar emblemático sin tocar; los amigos te preguntaban; los vecinos a los que les cuesta saludar también hacían una excepción y se dignaban a preguntar “¿corriste ayer?”, “por supuesto” respondía, aunque me quedaba con ganas de contestar otra cosa; los compañeros de trabajo no eran menos y también se interesaban, y ya a media mañana el corrillo de los que la habíamos corrido se hizo inevitable y durante un buen rato cambiamos impresiones, y más aún cuando todos ellos eran primerizos, allí yo era el experto, quien lo iba a decir; uno de ellos ya inoculado del virus piensa en otras medias, le mencioné la palabra “maratón”, y se asustó, pero lo que no sabe él es que acabara corriendo uno, ha empezado y no podrá ya parar; y en casa para que contar, aquí ya somos dos atletas, mi hija y yo, y los dos ya con experiencia. El martes tres cuartos de lo mismo, y hoy miércoles casi casi, y mañana Dios dirá.

lunes, 23 de marzo de 2009

GRAN DÍA

Las ocho de la mañana y ya estoy dando vueltas por casa, espero para desayunar con Sonia, quien a partir de hoy se convierte por derecho propio además de en hija en compañera de fatigas deportivas; nos enfundamos en nuestras nuevas camisetas, estrenadas no por la ocasión pero la coincidencia ha hecho que así fuese; preparamos una sola mochila, que por primera vez no será mi vieja compañera; acabado el último repaso de Ángeles, el ángel de la guarda que hoy tendrá doble trabajo y un poco más de preocupación, nos encaminamos al Estadio Hispánico, lugar de salida de la I media maratón Ciudad de León.
Allí ya se encuentra Abe y Beatriz, Isaac, que debuta en la distancia, Rosa que correrá la mini junto a su madre, y familiares de esta última; llega Ángel, con Esther y Ángel(illo); Mauri; Miguel y Susana; y Amador; estamos, solo falta “la foto”.
Se acerca la hora de la salida, los leoneses impacientes, con cosquilleo en el estómago, quizás sea porque llevábamos demasiado tiempo esperando este momento, así que para mitigar un poquito nuestra impaciencia nos lanzamos a un leve calentamiento, en el que me topo con Servando, con algún compañero de trabajo, con Tecolinha, y también con algún amigo despistado.
Ya todos en la línea, se ve a mucha gente debutante, porque como dice la canción “se te nota en la mirada”; suena el pistoletazo, y lo normal en estos casos, estallamos de júbilo, iniciamos la marcha lentamente, el grupo del “Nunca correrás solo” aún junto, nos deseamos suerte, empieza lo serio, cada uno procura imprimir el ritmo de carrera que le lleve a conseguir su objetivo; yo voy a contar de principio a fin con la compañía y la ayuda inestimable de Ángel, quién se encuentra con algún problemilla físico y no quiere forzar; pronto cogemos un ritmo de 5´ para ir poco a poco limándole segundos, mi objetivo es rondar 1h 42´ o 43´, y con eso creo que será más que suficiente; los kilómetros van cayendo, me encuentro a gusto, y voy relativamente cómodo.
Para agradecer los servicios de Ángel hago de guía turístico, San Marcos, el MUSAC, el edificio de la Junta de Castilla y León, San Marcos, aunque esta vez por detrás, el Auditorio Ciudad de León, y antes de entrar en el casco antiguo, el paso por el kilómetro 10, a partir de aquí un kilómetro de calles estrechas y la llegada a nuestra joya, la catedral, nuestros pasos nos llevan a bordearla antes de dejarla atrás; a partir de aquí el recorrido se convierte en algo más benévolo.
Ángel y yo seguimos devorando kilómetros, yo a lo mío, estamos en el tiempo; kilómetro 15, parque de la Granja, kilómetro 16, La Candamia, siento una excitación especial, parece que no voy cansado, estoy en mi santuario, el entorno por donde salgo a rodar casi a diario; ya solo dos kilómetros duros y la recta que nos llevará al Estadio Hispánico, llena de gente en los metros finales, último giro, entrada al Estadio, kilómetro 21 y por fin la meta; tiempo final 1h 43´ 43´´.
Parte de los compañeros del club ya habían llegado y los otros acabarían haciéndolo, todos saben lo que es correr una media, pero nuestras chicas están empezando, así que después de ponerme una camiseta deshago el camino corrido, a trote suave, pronto encuentro a Beatriz, a punto de acabar su segunda media “vamos que ya la tienes”; continuo un poquito más y veo a Sonia, siento un gran alivio, llega hasta mi altura, también lo tiene hecho, entramos al Estadio y juntos cruzamos la meta; poco después llega Susana en compañía de Miguel (su padre) que había ido a su encuentro, estaba a punto de concluir su primera media.
Para acabar este fenomenal día nada mejor que agasajar a nuestros visitantes, a los madrileños del “Nunca correrás solo” con una buena degustación gastronómica, para que el año que viene no tengan ninguna duda para volver a correr por mi León, porque León ya tiene su media, os esperamos, y gracias por este buen fin de semana que nos habéis dejado.

viernes, 20 de marzo de 2009

SE ACERCA EL DÍA

Lejos queda aquel 17 de octubre en el que me comentaron la noticia “van a organizar una media en León”.
La primera sensación que tuve fue de esperanza; esperanza en que se hiciese realidad.
La segunda fue de alegría; alegría al saber que iba a ser una realidad.
A partir de ahí todo ha sido pura ebullición; los runers leoneses nos arrojamos en sus manos, en manos de esa I media maratón ciudad de León, enseguida nos enamoró la idea, y la carrera nos cautivo.
También, desde entonces, la afluencia de atletas en las zonas habituales aumento considerablemente, todos con un único objetivo, el de llegar preparados para correr por nuestra ciudad, para correr nuestra carrera; y no cabe duda que el domingo estaremos todos allí.
Hasta mi hija, que llevada por el entusiasmo se atrevió a decir “voy a correr la media de León”; y así sin más se puso o nos pusimos manos a la obra; debería haber sido su primera media maratón, pero las circunstancias de la vida han hecho que sea la segunda, aunque eso no ha restado para nada su ilusión; ya esta ganada para la causa.
Los corredores populares hemos respondido a la organización con creces, ahora hace falta que la organización este a nuestra altura y a la altura de la ciudad de León.
Bienvenidos a todos los que vayáis a participar (y a sus acompañantes) y mucha suerte.

miércoles, 18 de marzo de 2009

EN PAZ CON EL MUNDO

No me conformo con el objetivo inminente, al menos hasta hoy nunca lo he hecho, aún no he corrido una carrera y ya tengo otros retos en la cabeza; no paro o no quiero parar, no sé muy bien, pero estos desafíos me ayudan a estar a gusto conmigo mismo y en paz con el mundo.
Con insolencia y mucho atrevimiento voy buscando proyectos que exijan a mi cuerpo el máximo de esfuerzo, tanto en su preparación como en su puesta en escena; no busco realizar un acto heroico, ni busco un protagonismo que bien sé no merezco, tampoco lo necesito, tengo el reconocimiento de los míos y eso ya me llena plenamente.
Al elegir un reto determinado no quiero perseguir un sueño, quiero simplemente que estos se conviertan en una realidad, puede ser una media, una maratón, una de 100, o una de montaña, todo vale con tal de que me pida sacrificio y me obligue a ser constante en mis entrenamientos.
Todo ese trabajo y ese esfuerzo hacen que cuando el sueño se convierte en realidad alcance la felicidad.
Cinco subidas al Angliru. Cinco sueños hechos realidad. Cinco momentos de felicidad.