lunes, 13 de abril de 2009

NUBES Y CLAROS

Negros nubarrones sobrevuelan mi cuerpo, ansiando descargar sobre él su pesada carga, mientras éste reza, o más bien suplica, para que una ligera brisa los aleje; desde el martes esta sometido a una lucha interna para que los virus no se apoderen de él, compaginado momentos malos (miércoles y domingo) con otros menos malos, en los que quiere aparentar cierta normalidad y que no se note la desesperación; no es precisamente el mejor momento para incubar una gripe, a quince días vista se tiene que enfrentar al mapoma y sabe que va a necesitar todas sus fuerzas.
Así que, a trancas y barrancas hemos ido completando el entrenamiento que teníamos programado, y a decir verdad y vistas las circunstancias no se ha dado nada mal; he terminado la semana preocupado porque el malestar no acaba de pasar, pero al mismo tiempo contento con los rodajes.
El lunes se saldo con un rodaje de 10 kilómetros, tranquilo, como es habitual, más para recuperar las tiradas largas del fin de semana que para otra cosa.
El miércoles tenía pensado hacer series, pero mi cuerpo me pedía no hacer nada, así que me decidí por un recorrido de sube y baja, por supuesto a un ritmo poco exigente, completando una hora de suave trabajo.
Para el jueves tenía previsto una tirada larga, pero la fatiga que desde un principio sentía en mi cuerpo me hizo acortar el recorrido, quedándome en catorce kilómetros y con la sensación de no tener fuerzas, de que alguien había quitado el tapón del desagüe y se habían ido por la tubería.
El viernes di descanso al personal, para que afrontase el fin de semana con ganas e ilusión; el sábado tirada de catorce kilómetros al ritmo que espero llevar en la maratón, y al fin un claro, un soplo de aire, termine satisfecho y con una pequeña carga a mi maltrecha moral.
El domingo, diecinueve kilómetros nos esperaban, y al igual que ayer procuré llevar el ritmo del mapoma; al principio me costo coger el ritmo, no iba cómodo, pero a medida que caían los kilómetros mi cuerpo se fue adaptando, para terminar con muy buenas sensaciones, lo que sin duda hizo que la carga moral subiese unos enteros.
Ahora a rogar que este ligero malestar me abandone y me deje afrontar con tranquilidad estas dos semanas, o más bien ésta, porque la última ya solo queda descansar y reponer fuerzas.

domingo, 12 de abril de 2009

SEMANA SANTA LEONESA (2ª parte)

Domingo de Resurrección, “Procesión del Encuentro”, organizada por la cofradía Real Hermandad de Jesús Divino Obrero; último día de Semana Santa y última procesión; atrás han quedado ilusiones, sueños, promesas y sobre todo el esfuerzo de nuestros “papones”, sin quienes no sería posible todo esto.
Desde ahora ya queda pensar en la Semana Santa 2010, y a buen seguro los responsables de que León durante diez días viva en la calle ya están pensando en como mejorar la que acaba de terminar; en lo que a mí respecta ya pensamos en el Sábado de Pasión, en que de nuevo mi ángel pujará a la Virgen de la Esperanza.
Como homenaje, a todos los que han hecho posible mi Semana Santa, os dejo la poesía de Antonio Machado, “La saeta”, cuya música ha sonado durante estos días en el aire leones; y un pequeño video de una de las procesiones celebradas el Sábado Santo, concretamente de la procesión “Camino de la Luz”, organizada por “Cofradía del Santo Sepulcro Esperanza de la Vida”.

¿Quién me presta una escalera
para subir al madero,
para quitarle los clavos
a Jesús el Nazareno?
Saeta popular
¡Oh, la saeta, el cantar
al Cristo de los gitanos,
siempre con sangre en las manos,
siempre por desenclavar!
¡Cantar del pueblo andaluz,
que todas las primaveras
anda pidiendo escaleras
para subir a la cruz!
¡Cantar de la tierra mía,
que echa flores
al Jesús de la agonía,
y es la fe de mis mayores!
¡Oh, no eres tú mi cantar!
¡No puedo cantar, ni quiero
a ese Jesús del madero,
sino al que anduvo en el mar!

sábado, 11 de abril de 2009

MI (SU) REFUGIO

Amigo mío, dicen que la cara es el reflejo del alma, y en tú caso así es, no sabes disimular y eso te mata; tragas carros y carretas; acumulas gota tras gota, hasta que no te entran más y rebosas; y después ¿por qué camino tiras?, sabes que no tienes elección, “la loba” ya cerro el circulo, estas dentro de el, das vueltas y más vueltas, no encuentras salida, ni respuestas, y lo que es aún peor, a nadie que te las pueda dar.
Sabes que eres buena persona, fiel amante y fiel amigo, pero en presencia de “la loba” estas perdido; pero al menos que no te pidan una sonrisa, no las sabes fingir; dices que tiemblas cuando llega con su piel de cordero y con su sonrisa de hiena, y que todo es pura fachada.
Amigo mío, dices que “La loba” cuando esta en su monte finge ser feliz, pero no lo es, nunca podrá serlo, porque quien vive como ella, preocupada por el que dirán nunca alcanzará la felicidad.
Amigo mío, dices que sus lobeznos, los que podrían hacer que la situación cambiase, no hacen nada, que ven pero que no quieren ver; entonces amigo, ¿que puedes hacer tú?.
Amigo mío, te quiero ayudar, déjame, se que en momentos como estos lo necesitas; te voy a dar un consejo, luego tú haz lo que quieras, como siempre.
Yo cuando me encuentro, como tú llamas, dentro de un círculo, de ese círculo del que es imposible salir, salgo a correr, no para huir, eso nunca, pero haciendo kilómetros y kilómetros las cosas se ven de otra manera, recorriendo esos caminos de Dios, esos montes y esas orillas del río Torío, lugares que te ayudan a alcanza la paz interior, donde la cabeza deja de pensar para evadirse a otros parajes más placenteros; disfruta amigo, disfruta.
Si has llegado hasta aquí leyendo, te estaras preguntando de que hablo, pero en esta ocasión solo mi amigo y yo lo sabemos, se lo debo, perdonarme.

lunes, 6 de abril de 2009

10 KILÓMETROS DE LANGREO (2ª parte)


El despertador sonaba cuando aún en nuestros tímpanos retumbaban tambores y trompetas; mientras nos desperezamos vamos preparando el breve viaje a Langreo; mochila azul, hoy ligera de equipaje, unas zapatillas, una camiseta, una toalla (eso sí, no una toalla cualquiera, la del maratón de Sevilla 2009), cuatro imperdibles y la pócima secreta; desayuno, acorde con lo que nos esperaba; y salida, a las 08:30 horas, como estaba previsto.
El viaje, por Pajares, como siempre que viajo a Asturias (sin prisas), el puerto precioso, con una pequeña capa de niebla que dejaba entrever los incipientes rayos del sol; durante el trayecto Ángeles, mi ángel de la guarda, repasaba una y otra vez la emotiva jornada vivida apenas hace aún unas horas, el día que vivió ayer no lo olvidara nunca; los sueños son para vivirlos.
A las 10 de la mañana recogemos el dorsal, estamos en la plaza de España, lugar de salida y meta, por delante tiempo más que suficiente para estirar, calentar y demás parafernalia.
La salida, a la hora prevista, más o menos; salgo bien y no tardo en coger el ritmo, el que pretendo llevar hasta el final, 4´ 30´´ por kilómetro; quiero que mi cuerpo cambie de hábitos, que corra algo más rápido, que salga de la rutina.
El circuito constaba de cuatro vueltas, lo que podía ayudarme a regular mejor para acabar en 45´, pero desisto de controlar el tiempo cada vuelta, busco un tiempo constante por kilómetro, y zancada a zancada lo voy consiguiendo, voy cómodo, bastante cómodo; 1,2,3,4 y meta, y crono (el mío) en 45´ 02´´; me quedo muy satisfecho con lo hecho.
Por supuesto, soy consciente de que no es un “tiempon”, pero desde que decidí cambiar algo para salir del atasco de tiempos en que estaba sumido, trace un plan de entrenamientos y objetivos, y el tiempo dirá si da sus frutos o no, pero eso no será hasta mi próxima temporada, o lo que es lo mismo, que tendremos que esperar a después del verano.
Ayer de momento, regresé satisfecho con la carrera que hice, en la que encontré buenas sensaciones y recuperé el espíritu de sacrificio.

domingo, 5 de abril de 2009

SEMANA SANTA LEONESA

Un año más León disfruta de su tradicional Semana Santa; una Semana Santa que tiene sus raíces en el primer tercio del siglo XVI, y que desde entonces no ha hecho más que ir subiendo peldaños, hasta convertirse en el gran acontecimiento que vivimos en nuestros días.
En el año 1999, fue distinguida con la declaración de “Interés Turístico Nacional”, y en el 2003, cuatro años después, fue declarada de “Interés Turístico Internacional”.
Ayer, “Viernes de Dolores”, dio inicio con la primera de sus procesiones, la “Procesión de la Dolorosa”, por delante diez días intensos, en los que un sinfín de procesiones recorrerán nuestras calles, y sin lugar a dudas congregarán a miles de leoneses y de visitantes en ellas, que con solo su presencia alimentarán el alma de los miles de “papones” que con su esfuerzo y entrega hacen posible, año tras año, que nuestra Semana Santa goce de mayor esplendor; sin olvidarnos de la majestuosidad de sus tallas y de la música que acompañan cada procesión.
Por unos días convertimos la calle en un gran escenario donde se representa la Pasión, Muerte y Resurrección de Jesucristo; en esa representación unos actores actuarán por fe y otros por tradición, pero sobre todo muestran respeto por los motivos del otro.

Hoy, sábado cuatro de abril, organizada por la cofradía “Sacramental y Penitencial Cofradía de Nuestro Padre Jesús Sacramental y María Santísima de la Piedad, Amparo de los Leoneses”, se celebró la “Procesión Jesús de la Esperanza”, y en esta ocasión, este año, no fue una procesión más; desde hace tiempo, mucho tiempo, Ángeles (mi ángel de la guarda) mantenía la ilusión de participar más activamente en la Semana Santa, conseguir un papel protagonista, quería pujar, y hoy ha sido el día, sobre sus hombros la imagen de “La Virgen de la Esperanza”.


"La Virgen de la Esperanza a su paso por San Isidoro"
"La Virgen de la Esperanza a su paso por la Catedral"
Acabamos de llegar a casa, y puedo dar fe de que esta cansada, muy cansada, pero puedo aseguraros que está feliz; muchas veces me recuerda la cara con la que salí de mi primer maratón, entonces no me la pude ver, pero hoy la he visto reflejada en ella.
A partir de aquí estaré apoyándola en esta nueva andadura, pero que no me pida que aprenda el nombre de la cofradía, que me pierdo.

viernes, 3 de abril de 2009

10 KILÓMETROS DE LANGREO (1ª parte)

Cansado, quizás de carreras de tirada larga, de las que dejan alguna secuela física o que al menos merecen un pequeño descanso, me he decidido por afrontar una de 10 kilómetros, más exigente en el ritmo pero de fácil recuperación; el domingo voy con mis zapatillas a Langreo, a correr sus 10 kilómetros.
Para prepararla, al menos un poco, he cambiado los entrenamientos, aunque más que los entrenamientos he cambiado el chip mental; es una distancia que habré corrido en tres o cuatro ocasiones y no estoy acostumbrado a ella, haciéndoseme extraña la distancia; por supuesto he rodado esos kilómetros en entrenamientos, pero siempre como preparación para una media o una maratón.
Con lo cual el objetivo de los entrenos de esta semana ha sido el adaptarme a un ritmo de crucero que pueda mantener durante esos 10 kilómetros sin mayor problema, más rápido por supuesto que el que mi cuerpo tiene registrado para distancias más largas, como medias o maratones.
Creo que lo he conseguido, al menos en los rodajes de miércoles (6 km) y de ayer (10 km), así que ya y antes de la prueba me queda una tirada relajada, no al trote cochinero, pero casi.
Quizás no debería haberme inscrito en esta carrera, no porque no me apeteciese correrla, sino porque eso ha hecho que durante esta semana haya dejado aparcado la preparación física del mapoma, aunque también puede ser que para la preparación psicológica venga bien, porque me ha quitado algo de ansiedad el no estar pensando tanto en Madrid.

Y además, que me apetecía correrla.

miércoles, 1 de abril de 2009

COSAS DE VI VECINO ANSELMO (V)

Tengo a mi vecino Anselmo mosqueado (y no me gusta mosquear a los amigos, un poco de puteo no esta mal, pero que no se enfade), el otro día en una de nuestros paseos habituales, me paso otro no menos habitual papel, y como siempre bien doblado, esta vez no era un recorte de periódico, lo había escrito él, “para que lo pongas en tú blog”, me dijo.
Cogí el papel y lo metí en el bolso, con la intención de hacer una entrada, como había hecho otras veces, pero los acontecimientos de las últimas semanas, entre los que se encontraba la celebración de nuestra carrera hizo que no encontrase el momento para ello.
Hoy, cuando volvía de mi rodaje, me he cruzado con él, y tras un escueto saludo, disparó.
- No has puesto lo que te di.
- No he podido.
- Como no vas a poder, si el blog es tuyo, ¿no te gustó?.
- No es eso, me da igual, tú me lo das y yo lo escribo, hoy lo escribo.
Total que aquí estoy otra vez hablando de mi vecino Anselmo, quien poquito a poquito va mejorando de su problema de salud, y aún con la fijación de salir a correr.
Bueno pues voy al grano, y al papelito de mi vecino Anselmo, en el que plantea unas reflexiones de su hija Clara, de 16 años.
- Papá, si no voy a clase, ¿te avisan?.
- Sí, hija.
- Papá, si me pillan robando en una tienda, ¿te avisan?.
- Sí, hija.
- Papá, si me pillan fumando un porro o haciendo botellón, ¿te avisan?.
- Si, hija.
- Papá, si voy a un hospital a abortar, ¿te avisan?.
- No, hija.
- Papá, no puedo comprar tabaco, no puedo comprar bebidas alcohólicas, no puedo votar y si puedo abortar, no entiendo nada.
- Hija, yo tampoco.
A decir verdad, además de Clara, alguien más debería de reflexionar.
Nota: Anselmo es el seudónimo de miles de personas anónimas.