viernes, 18 de marzo de 2011

LEÓN: SILENCIO PARA SOÑAR

Acabo de correr, última salida de la semana, el domingo la media de mi casa; estoy estirando, veo a lo lejos los pinos, los árboles de La Candamia, pienso en la carrera en su estrategia, y mientras todo esto sucede me sorprende el silencio, y disfruto de ese silencio en compañía de mis pensamientos, y me dejo envolver por mis sueños.
Dos días para la media de León, dos días para disfrutar y quedar satisfecho de la carrera o dos días para quedar con la triste sensación de que todo podía haber ido un poco mejor.
Correr por la ciudad que nos ha visto crecer y que nos ve vivir día a día resulta complicado, quizás nos exigimos demasiado, quizás no queramos defraudar o defraudarnos, y quizás esa sobre exigencia haya hecho que las dos ediciones anteriores no terminaran de dejarme satisfecho.
Pero a la tercera va la vencida, no hay disculpas; he entrenado bien, tengo clara la estrategia de carrera, tengo claro lo que quiero y para nada soy exigente; estoy convencido, o eso creo, de que tengo que correr con cabeza y no con el corazón, fácil ¿no?.
Y ya para terminar, desear suerte a la organización, a los atletas y a todos los corredores populares, que somos muchos, y sobre todo que disfrutemos de una gran carrera.

domingo, 13 de marzo de 2011

CAMBIO DE MÚSICA

En estos quince días apartado de este blog, de este mundo que me une a la mayoría de vosotros, he seguido corriendo, he seguido entrenando, mirando de frente el lejano objetivo (mapoma) y mirando de reojo el objetivo cercano (media de León), he seguido con la rutina planificada, o bien podía decir que mi hija y yo hemos seguido.

En la media de la Latina (27 de febrero) se produjo un punto de inflexión, o quizás eso sucedió ocho días antes, no lo sé, pero algo ha cambiado, ganando en “Motivación, Confianza e Ilusión” muchos enteros.

La tirada larga del pasado domingo fue buena y me dejo más que satisfecho; la música empezaba a cambiar, “¿Qué tal vas?”, “Bien, no me duele nada”; música celestial para mis oídos de padre.

Y si la tirada larga del otro domingo me dejo satisfecho, la de hoy me ha dejado mucho más; ya no tengo que motivarla, solo escucho su respiración y sé que va bien; estamos ya en el ritmo de carrera y aún por delante cinco semanas para memorizar ese ritmo.

En otro orden de cosas, deciros que el próximo domingo (20 de marzo) se celebra la III edición de la media de León, la edición de la confirmación en la que seguro se agotarán los 2200 dorsales previstos por la organización, y en la que locales y visitantes disfrutaremos de una bonita carrera.

Si algún despistado no tiene que hacer el día veinte, pues ya sabe, a correr por León, os esperamos.

miércoles, 2 de marzo de 2011

LA LATINA: PENÚLTIMO TEST

Volvemos a enfilar la carretera de La Coruña en dirección a Madrid, lo que es sinónimo de fin de semana intenso, de disfrutar de mis sobrinos, de la cena del viernes en el Sector 3 y su tertulia y sus chupitos, de la comida pre-carrera del sábado y sus locuras, y de la carrera del domingo y el reencuentro con los amigos de aventuras.
En esta ocasión nos esperaba la VI edición de la media de La Latina; una media que no tenía intenciones de correr, que no hubiese corrido si no es por mi hija, si no es por su preparación para el Mapoma.
En ese camino fijó como objetivo tres medias, Getafe en enero, La Latina en febrero y León en marzo.
En la primera, en Getafe, creo que cumplió las expectativas.
Y en La Latina, a pesar de los últimos reveses, pasó con nota; la carrera transcurrió sin contratiempos y corrió arropada en todo momento por los amigos del “Nunca”, Carlos y Abe, y por mí; empezó bien, llaneando al ritmo previsto y aprovechando las bajadas para recuperar y sufriendo en los repechos; fue de más a menos, pero supo sufrir; conoció la temible Casa de Campo (ya sabe que no se come a nadie, que no tiene dientes); volvió a recuperar la confianza, si es que alguna vez la perdió, una confianza muy necesaria a la hora de afrontar su gran reto.
Próxima y penúltima parada: León.

martes, 22 de febrero de 2011

¿MERECE LA PENA?

Ha pasado mucho tiempo desde aquel 28 de abril del año 2002; de aquel mi primer Mapoma; de aquella mi primera carrera.
Nunca se me olvidara todo lo que me costó llegar a ese día; todo el esfuerzo; todo el sacrificio.
Pero sobre todo, nunca se me olvidara el día 28, los nervios de la espera, la salida, la carrera, la llegada, el reencuentro con mi Ángel, de esa cara de felicidad que ella dice nunca olvidara, la fatiga, el no poder subir un bordillo, el no volver a poder vivir sin el maratón.
Y ¿ha merecido la pena?, ¿han merecido la pena los recuerdos, los momentos de alegría, de sufrimiento, de superación personal?.
Muchas son las preguntas que me ha rondado durante la semana; ¿dudas?, no; solo preguntas; preguntas que he procurado ir respondiendo durante las salidas en solitario:
El martes, 1h12´, de rodaje suave, de llanos y cuestas.
El miércoles, rodaje más exigente, procurando ir por debajo de cinco minutos kilómetros, mi ritmo de media maratón.
El viernes, tirada de 18 kilómetros, a ritmo de maratón.
Y ¿ha merecido la pena?; y ¿merece la pena?; Si, creo que si, a mi me ha merecido la pena, pero...
El domingo me espera la tirada más larga en compañía de mi hija; un nuevo test que nos acerca a la realidad y nos aleja de los sueños; se acabo el planteamiento por tiempos, volvamos al rodaje por kilómetros, no por capricho, me parece lo más adecuado para sus pretensiones; veintidós kilómetros de suave rodar; veintidós kilómetros de persecución de su reto, de nuestras ilusiones.
Y ¿merece la pena?; y ¿merecerá la pena su esfuerzo, su sacrificio?; y ¿no la estaré empujando hacía ese reto?; y, un sin fin de preguntas que me siguen asaltando, y que quizás solo el tiempo tenga las respuestas.

sábado, 19 de febrero de 2011

RE-VERSOS: DE MARIO BENEDETTI

"Cuando éramos Niños"

Cuando éramos niños
los viejos tenían como treinta
un charco era un océano
la muerte lisa y llana
no existía.

Luego cuando muchachos
los viejos eran gente de cuarenta
un estanque era un océano
la muerte solamente
una palabra.

Ya cuando nos casamos
los ancianos estaban en los cincuenta
un lago era un océano
la muerte era la muerte
de los otros.

Ahora veteranos
ya le dimos alcance a la verdad
el océano es por fin el océano
pero la muerte empieza a ser
la nuestra.

martes, 15 de febrero de 2011

TODO VALE TODO QUEDA

Seguimos poco a poco caminando, quemando etapas con la vista puesta a lo lejos en ese gran reto de mi hija, que he hecho mío, y que por momentos parece acercarse peligrosamente.
Transitamos por el atípico febrero, con la mitad del viaje hecho; por ese febrerito el corto, con sus veintiocho días, con su San Blas y sus cigüeñas, con su San Valentín y sus rosas a cuatro euros (los capullos son más baratos).
La semana nos ha dejado sensaciones dispares, muy dispares, pero nada que a estas alturas no tenga solución; también nos ha deparado dudas que nos han hecho pensar en negativo, pero no es nada anormal.
Esta semana coincidíamos en horarios y como suele ser habitual salimos juntos, aunque el martes, con el entrenamiento previsto de un rodaje suave de más o menos una hora, decidimos hacerlo por separado.
El miércoles, el día de las series, Sonia tiene programado un entreno de 10x500rec1´, con el consabido calentamiento y descalentamiento; iniciamos el rodaje tranquilos mientras me indica los tiempos entre los que quiere estar, y empezamos con sus series, la marco el ritmo, me sigue hombro con hombro, lo incremento a media que pasan las series, su hombro sigue junto al mío, sin protestar sin pensar. Los números no han sido malos, la primera la hacemos en 2´43´´ y la última en 2´23´´.
El viernes volvemos al trabajo, con un rodaje programado de setenta minutos, y como siempre marco el ritmo a seguir, sin apechugar y a ser posible de menos a más; poco a poco y sin darnos cuenta (aunque creo que ella si se diese cuenta) pasamos de rodar a 5´45´´ a rodar a 5´30´´, ritmo al que hacemos los últimos cinco kilómetros.
Las expectativas no son malas y las sensaciones que estos entrenamientos nos dejan son inmejorables.
Las circunstancias de la vida nos obligan a cambiar el rodaje largo semanal del domingo al sábado; en mi mente bullen las buenas sensaciones de los días pasados, y afronto la tirada larga con mucha ilusión; empezamos suave como siempre, marcamos el itinerario, todo caminos, la duración del rodaje, dos horas, el día para correr, estupendo, todo de nuestra parte; no han transcurrido muchos kilómetros y veo que algo no funciona, marco un ritmo de tirada larga pero mi hombro deja de ser su referencia, bajo la intensidad y a duras penas se pone a mi altura, pasan los minutos, los kilómetros, otro piñón menos y nada, no encuentro su respuesta; así no puede ser, no merece la pena este transitar por el sufrimiento y paro, con una hora y cuarenta y tres minutos es más que suficiente.
De un plumazo se fueron todas las buenas sensaciones que veníamos acumulando, se nos quitaron todas las sonrisas y aparecieron sus temores y sus miedos, no pasa nada, ha sido solo un mal entrenamiento en un mal día; pero a pesar de ser un mal día y haber tenido un mal entrenamiento, es un entrenamiento lleno de lucha, sacrificio y sufrimiento que queda registrado en nuestro cuerpo.
No hay entrenamiento baldío, todo vale todo queda, sonriamos.

domingo, 13 de febrero de 2011

A ELLA

No hay lucha sin sacrificio, ni victoria sin esfuerzo.


Tú puedes.