domingo, 10 de abril de 2011

MAPOMA: A SIETE DÍAS

¡Ilusión!, bendita ilusión; Sonia, quién no tiene ilusiones no vive. La vida la compone un sinfín de sueños, unos cumplidos a medias y otros que nunca se cumplirán, pero en los que dejamos parte de nosotros.

Dentro de siete días, a esta misma hora, empezarás el final de un bonito cuento, o quizás, solo quizás, se al principio de un largo viaje; un viaje que nunca olvidarás.

Lejano esta aquel día en que tomaste la decisión de correr tu primer maratón, algo que aunque fácil seguro te resulto difícil, pero nunca tanto como prepararlo; han pasado muchos días, muchos entrenamientos, muchos sinsabores, muchas dudas, también alguna lágrima, pero la ilusión que te llevo a tomar la decisión te acercara zancada a zancada a tu meta.

sábado, 9 de abril de 2011

RE-VERSOS: DE RAFAEL HELIODORO VALLE

“Éxtasis humilde”

Vibro tan sólo por un sueño, vibro

por realizar un simultáneo empeño:

que leamos los dos el mismo libro

y soñemos los dos el mismo sueño.

Las palabras serán piedras preciosas,

claras Ormuces, misteriosas Chinas,

rosas antiguas, delirantes rosas,

palabras con aroma y sin espinas.

Será la aurora fina y dulce y clara,

y toda tarde clara, dulce y fina,

y toda noche clara y fina para

oír a la oropéndola que trina.

Y sabremos la voz que envíe el viento,

y será al verdad el cuento moro

y cantará el pájaro en el cuento

y en la noche de miel la flor de oro.

Nos volveremos a la sombra suave,

adonde el Invisible nos arroja,

hacía el terror de lo que no se sabe

y el perfume de lo que se deshoja…

martes, 5 de abril de 2011

2, 1, MAPOMA

El tiempo transcurre ajeno a mis deseos e indiferente a la realidad que me rodea; cada semana, cada día, cada zancada me acerca a un Mapoma antes lejano y vivido con tranquilidad, y ahora su cercanía me produce cierta ansiedad; sensación que por conocida no es menos intensa, además de pensar que es necesaria para seguir manteniendo el respeto que correr un maratón me merece.

La semana aunque ha sido un desastre en cuanto a la planificación de los entrenamientos no lo ha sido en lo referente al número de salidas y de intensidad de las mismas.

Tres rodajes, martes jueves y viernes, seis diez y doce kilómetros respectivamente, con una intensidad entre cinco y cinco quince, sin series, solo correr y ganar en confianza, solo correr y saber a qué ritmo llevaremos Mapoma, duda que agradablemente me ronda la cabeza desde hace dos semanas, quizás algo más, y que la salida del domingo ayudará a solventar.

A las diez de la mañana he quedado con Sonia; hoy haremos un recorrido de unos veintiséis kilómetros que hago siempre dos semanas antes de Madrid, duro y exigente y que suele marcar los tiempos del Mapoma, nunca me ha fallado; así que empezamos con la idea de correr al ritmo que pretendo marcar el día diecisiete, y que Sonia está más que capacitada para seguir; poco a poco cogemos el ritmo que nos acerca al conocido Portillín, Tendal, Paradilla, Camino Santiago, San Felismo, Arcahueja, el encuentro con Mauri, Valdelafuente, Puente Castro, La Candamia y final de trayecto, buenas sensaciones y buenas perspectivas; al final no queda más remedio que mirar los fríos números, 26500 metros, 2h28m, 5m36s de media, y esos números me llenan de mesurado optimismo.

A pesar de ese optimismo debemos seguir con los pies en la tierra y no dejarnos llevar; debemos ser conscientes de que una maratón es muy larga y sobre todo, que se hace muy larga; que siempre surgen momentos de dudas y de sufrimientos, y hay que estar preparados para ello; pero quizás lo más importante, aparte de los entrenamientos, sea la mentalización positiva, y ahora es el momento de pensar en positivo, de meter en nuestra cabeza que seremos capaces de disfrutar y de sufrir, y que cruzaremos la meta con una sonrisa en nuestros labios.

miércoles, 30 de marzo de 2011

TIEMPO DE MOTIVACIÓN: TIEMPO DE MARATÓN

Parece que fue ayer, pero hace tiempo que tomastes la decisión de correr tu primer maratón, una historia que empezó como un juego innecesario, como un quizás, o como ya veremos hasta donde llegamos; hiciste una apuesta arriesgada, en la que puede que pocos creyesen, y ahora se acerca el momento de recoger el resultado de esa apuesta.

Es el momento de alejar miedos y dudas, es el momento de ser optimistas, de mirar de frente, es el momento de hablar de tú a tú.

Has entrenado fuerte y bien, has superado situaciones adversas, has creído en ti, y todo eso tendrá su recompensa.

Gracias a tu entusiasmo has conseguido que los que te rodean se impliquen en tu reto, y quizás eso ha hecho que afrontases las exigencias de los entrenamientos con más energía, con más entusiasmo.

Se acerca tu momento.

lunes, 28 de marzo de 2011

3, 2, 1, MAPOMA

El despertar de la media leonesa es plácido y aún con los recuerdos vividos durante el fin de semana a flor de piel. Pero no podemos quedarnos quietos, hay que seguir el camino que nos acerque a Mapoma, un camino que ahora se me antoja despejado y qué más que nunca exige humildad.

A pesar de todo la semana ha sido escasa en entrenamientos y escasa en intensidad, salvo el domingo.

El lunes una suave sesión de seis kilómetros, con la sana intención de recuperar el cuerpo y de serenar el alma.

El próximo rodaje, y por motivos que no vienen a cuento, no lo pude realizar hasta el viernes. Demasiado tiempo desde el anterior, lo que me hizo empezar con cautela y a elegir un recorrido sencillo y de tan solo diez kilómetros, donde la intensidad y las buenas sensaciones fueron apareciendo a medida que daba cuenta de ellos.

Y llegó el domingo, el plato fuerte de la semana, el día de la tirada larga con Sonia. Quedamos a las once con Mauri, una hora más tarde de lo habitual para recuperar el cambio horario, con un día nublado que de vez en cuando nos regala suaves gotas de frescor. Pronto cogemos un ritmo demasiado rápido y se lo hago saber a Mauri, pero Sonia parece que va bien y “que narices esto es un entrenamiento” y cada vez quedan menos, “vamos a ver hasta dónde llegamos”. Los kilómetros, las cuestas, los toboganes, el viento, todo va quedando atrás, mi hombro no va por delante, corremos hombro con hombro, corremos y corremos.

Mientras estiramos y repasamos el entrenamiento, el de hoy y los que ha habido hasta hoy, pienso en la satisfacción que me produce ver la progresión de mi hija y que ahora más que nunca hay que tener los pies en el suelo.

sábado, 26 de marzo de 2011

DEUDA DE AMISTAD

Unos se irán a la playa, otros elegirán la montaña, y otros, los más, sencillamente se quedarán con su Semana Santa, llenando las calles de ciudades y pueblos de nuestra España para disfrutar de su gastronomía y de sus procesiones, de su música y su imaginería.
Y para que nosotros o para que yo pueda disfrutar de esa Semana solo tengo, llegado el momento, que salir a la calle; pero a los verdaderos protagonistas no les vale solo eso, tienen que prepararse para que todo salga bien, dedicando muchas horas y muchos días, quitando tiempo de su tiempo.

Hoy aprovechando uno de esos ensayos, de esa preparación a la Semana Santa, he asistido a un concierto de Bandas de Música de Semana Santa, con el que, por fin, he podido pagar una deuda de amistad; deuda solo impuesta por mí y que nunca ha sido reclamada por nadie, pero que quería satisfacer; además el pago de esa deuda no me ha exigido ningún esfuerzo, solo tener tiempo libre, y hoy si lo tenía.
El concierto se celebró en el centro comercial León Plaza, aún quedan dos sábados más, y quién sabe igual tengo hasta más tiempo libre.

lunes, 21 de marzo de 2011

III MEDIA MARATÓN CIUDAD DE LEÓN: EL DÍA ESPERADO

La historia de la III media maratón ciudad de León no empezó el día 20, lo hizo mucho antes, quizás en el momento de acabar la segunda edición, y quizás la he ido viviendo desde aquel día.

Y llegó la víspera, y llegaron mis amigos, y juntos fuimos a por los dorsales, y juntos comimos, y juntos recordamos las calles de León, y juntos nos tomamos unas cervezas…..

Y llegó el día, y juntos nos sacamos la foto, y juntos nos fuimos a calentar, y juntos nos situamos en la línea de salida, y juntos empezamos la carrera, y nos deseamos suerte, y… empiezo a correr ya pensando en mi objetivo, en mi plan, en esos primeros kilómetros en los que espero coger el ritmo más adecuado, el que menos sufrimiento me exija.

Y así llego, llegamos, a San Marcos, continuo con la cabeza fría; es pronto, demasiado pronto, pero voy cómodo y creo que el ritmo que llevo lo podré mantener; pasamos el cinco, superamos la cuesta de la carretera de Carbajal, pasamos el seis y mantengo la marcha de crucero; alcanzamos el globo de 1h45´, y fácilmente lo superamos, ahora hay que poner tierra de por medio y esa vuelta a las calles de León ayuda, y mucho; mi liebre particular va suelta y empiezo a tener problemas para seguir sus pasos; empiezo a pensar que intentar mantener el paso que llevamos me puede lastrar durante el resto de carrera, y este año no quiero sufrir, quiero disfrutar de la carrera; y antes de enfilar la subida de la calle Ancha se separan nuestras zancadas, tendremos más ocasiones; ahora empieza mi lucha en solitario, cuando oigo la música que nos homenajea frente a nuestra Catedral, grandiosa, cuando oigo los gritos de ánimo de Sandra, cuando recibo los discretos ánimos de Ángeles, mi ángel; y en esa lucha transito por la palomera, sin pena ni gloria; y cuando troto con el ritmo adormecido, abstraído, me sacude L.A., me pasa y me saca de mi ensimismamiento, y vuelvo a luchar por mi meta, adelanto a los que puedo e intento seguir aunque solo sea unos metros a los que me adelantan; me acerco a mis lugares de entrenamiento, La Granja, La Candamia, “no, hoy no subiré a los pinos”, las dejo atrás con la alegría de llevar un dorsal; al límite de mi esfuerzo entro en La Lastra, “Saturnino, eres nuestro héroe” me grita Alfonso y Begoña, “gracias” les digo, “ya está hecho” me digo; y con esos gritos de Alfonso y Begoña me exprimo en busca de la meta, instintivamente miro el crono “aún puedo”; sigo y sigo, y el público encajona la calle para los corredores, y entro en un hispánico abarrotado de gente, de griterío, y corro su recta, y mi miro el reloj de meta y sé qué no he conseguido uno de los objetivos, pero sé que he conseguido el otro, he disfrutado de mi carrera.

Sin tiempo para estirar, sin tiempo para los amigos, con las prisas del reencuentro, con el pensamiento en mi hija; sin tiempo para sufrir veo como vuela sobre la pista de atletismo, con alegría, con sorpresa miro hacía el crono, me emociono, “sabía que estaba para bajar de dos horas”, me voy en su busca, nos abrazamos; me cuenta rápido, quiere ir en busca de su amiga, de Mariu, pero no le da tiempo, en compañía de Aitor, ya flota sobre el tartán, traspasa su meta.

Y hoy, bien pensado, que importa mi carrera.

No puedo acabar la crónica de esta media sin decir que nos dimos un gran homenaje con una gran comida, y sin agradecer a todos los que durante la carrera me dieron su aliento, gracias.