domingo, 21 de agosto de 2011

VIII LEGUA NOCTURNA SANTA MARÍA DEL PÁRAMO

No me gustan las distancias cortas, no corro a gusto, y por desgracia en la I Copa Diputación de León es lo que prevalece. Pero, si me dieran a elegir entre todas ellas me quedaría con la que se celebra en Santa María del Páramo; ¿razones?, no sé, quizás sea el resultado sea la suma de sensaciones.
El caso es que por tercer año consecutivo voy a Santa María a correr su legua nocturna; a escribir la historia de una carrera que no tiene mucha historia. Primero tiene lugar las pruebas de los pequeños, donde quién sabe si algún futuro campeón esta dando sus primeros pasos. Después se da paso a los andarines, esos que quizás están cansados de correr por la vida. Y finalmente, la cita de los corredores, la que tiene lugar “al caer el sol”, como en el viejo oeste.
Me coloco en la línea de salida entre decenas de corredores, junto a Sonia o yo junto a ella (ahora todo depende de nuestros estados físicos). En mi mente una sola idea, no sufrir. Suena un disparo seco. Doy los primeros pasos de esa legua; unos primeros pasos en los que como siempre busco acompasar mis ritmos (zancada y respiración). Dejamos las calles del pueblo y nos adentramos en el carril bici o senda para caminantes que rodea la localidad. Me estoy encontrando bien, con mi hija a mi lado van cayendo los kilómetros; hoy si podré hacer de liebre o de buen caballero que me gusta más. Abandonamos ese carril bici o senda de caminantes y volvemos a las calles del pueblo antes de entrar en la pista del polideportivo y recibir ese pequeño homenaje de la gente que llena sus gradas, para terminar en 24´45´´.
Después, ya bajo la luz de la luna, esos pequeños estiramientos junto a los amigos en los que intercambiamos los pormenores de la carrera, antes de entregarnos a la ducha reparadora.
Y antes de acabar un buen día, una buena noche, que os parece alargar la velada con unos amigos, unas tortillas, unas empanadas, todo ello regado con unas cervezas sin alcohol, isotónicas y agua. Pues eso.
Os dejo con las fotos de Ángeles de la carrera; unas fotos que debido a la noche no le han dejado satisfecha.

miércoles, 17 de agosto de 2011

VIII CARRERA POPULAR DE LOSADA

Mirando el calendario de carreras de la Copa Diputación, hay un mes que asusta: Agosto.
Agosto, el mes por excelencia de las vacaciones de verano. Donde los pueblos se llenan de gente y se visten con sus mejores galas. Donde los corredores populares nos hemos encontrado con carreras un fin de semana sí y el otro también; sábado domingo, sábado, sábado domingo, sábado.
Pero entre todas ellas tenía grabado la del día 13, la de Losada. Allí había estado hace dos años, y de allí marché con buen sabor de boca. Tenía que volver.
Y así lo hice, acompañado por mi Ángel de la Guarda, y con la ausencia de Sonia.
Mientras troto durante el calentamiento, recorro mentalmente el duro circuito y defino la estrategia. La carrera de 10 kilómetros, y que para completar la distancia hay que dar dos vueltas y media por el pueblo antes de afrontar la dura subida que nos saca del pueblo y nos adentra en el monte, por donde se transcurre en un sube y baja, más sube que baja, hasta la bajada desenfrenada que nos devuelve a Losada, para dar una última vuelta antes de cruzar la meta.

Y con esos pensamientos, entre saludos y charlas, llega las 20:00 horas, la salida. Muchos corredores situados tras la línea. Me sitúo en la parte trasera, hoy quiero correr, disfrutar y recuperar sensaciones perdidas.
A la de tres empezamos a correr. Salida más lenta de lo que últimamente acostumbramos, la mayor distancia y la dureza de la carrera exige más prudencia. Con el grupo aún compacto me dedico a seguir a los que me preceden; a dar esas dos vueltas y media acompañado por los ánimos del público; a iniciar la dura subida con los ritmos acompasados (corazón y respiración); a subir y bajar por el monte como si la cosa no fuese conmigo; a seguir subiendo; a bajar y bajar; a recorrer de nuevo las calles del pueblo con el aplauso de la gente; a cruzar la meta en 50´21´´ (medio minuto menos que hace dos años).
Mientras recupero el aliento me doy cuenta que he corrido a gusto, que he disfrutado de una carrera a la que ya iba predispuesto a disfrutar, y sobre todo que no hay mal que cien años dure. Finalizada ya la sexta semana de entrenamientos, a punto de pasar el ecuador del camino que me llevará a Berlín, sé que volverán los días malos y las malas sensaciones pero eso siempre será flor de un día.

miércoles, 10 de agosto de 2011

CAMINO DE BERLÍN CON PARADA EN LA ROBLA Y SAHELICES

Decía mi paisana Josefina R. Aldecoa en su libro "Historia de una maestra": "Parece que él está en otra cosa. Como si estuviera en otra parte... ". Y esa es la sensación que yo tengo. Me encuentro como si estuviese librando una gran batalla, al mismo tiempo que libro pequeñas escaramuzas. El camino a Berlín es largo, y en el voy realizando paradas en todas las estaciones que encuentro.
Todas esas escaramuzas, todas esas paradas han hecho que el plan de entrenamiento haya cambiado. No sé si es lo correcto, quizás esté equivocado, y huviese sido mejor seguir tal como el papel decía, pero era algo que ya tenía previsto. Ya sabía que agosto sería un mes complicado.
Iniciamos la semana sin cambios, y el lunes, según lo previsto, rodaje suave de sesenta y cuatro minutos.
Ya el miércoles, ya empecé a pensar en las carreras del fin de semana; y cambié las series por un entrenamiento de cincuenta y siete minutos.
Otro de los cambios fue salir a correr el jueves, trasladando el descanso del jueves para el viernes. Haciendo una salida de cuarenta minutos, en la que mezclé llano y cuestas.

Y así llego la primera escaramuza: VIII Cross Popular "José Manuel García", carrera que tenía lugar en La Robla, y que forma parte del calendario de la I Copa Diputación. Carrera sobre una distancia de seis kilómetros y que para completarlos había que dar tres vueltas. No me encuentro nada cómodo en esas distancias y por supuesto no me encontré cómodo durante la carrera. Salida rápida, como si la gente tuviese prisa. Aquí no hay tiempo para coger ritmo, o sales ya con él o estas peerdido. Yo estuve perdido. Tengo la idea de ir con Sonia, pero antes de acabar la primera vuelta me doy cuenta de que me va a resultar difícil, y nada más cruzar por primera vez la meta le indico que si va bien siga. Mientras la veo alejarse intento coger otro ritmo que no me haga sufrir en esceso. Y mientras transcurren las otras dos vueltas pienso en si el cambio de planes ha merecido la pena; la verdad viendo el resultado creo que no.

Sin tiempo para meditar o asimilar el fiasco del día anterior me meto en la segunda escaramuza de la semana: XXXI Carrera Popular "El Payuelo" que se disputaba en el pequeño pueblo leonés de Sahelices de Payuelo; también puntuable para la Copa.
Esta carrera también es de las que la gente tiene prisa y hay que ir caliente de casa. Hoy teniamos ocho kilómetros, al final unos siete kilómetros y algunos metros; eso los chicos, que las chicas daban solo dos, lo que eliminaba toda opción de acompañar a Sonia. Así que un pensamiento recorría mi cabeza, no sufrir. Salí a un ritmo tranquilo y así corrí durante las cuatro vueltas. Al menos me sirvió para levantar unas sensaciones que ayer habían quedado por los suelos.

jueves, 4 de agosto de 2011

BERLÍN: CUARTA SEMANA


Parece que fue ayer cuando a orillas del Mediterráneo empecé a dar los primeros pasos camino de Berlín; aquellos sudorosos pasos. Pero, ya ha transcurrido un mes; quizás el peor. Y creo que ha llegado la hora de desvelar el objetivo o lo que espero de la cita, siempre que los entrenamientos sigan sin contratiempos. Dicen que Berlín es una carrera rápida, lo que lleva a plantearme el atacar mi mejor marca, ese 3h45´42´´.
Por contra también sopeso la posibilidad de ir simplemente a correr y disfrutar de mi primera carrera internacional, sin dejar que el tiempo supere las cuatro horas; esfuerzo y ritmo que mi cuerpo tiene asumido.
También barajo otra tercera opción, y no menos atractiva, pero ésta ya no depende de mí, sino de mi buen amigo Abe, aunque él aún no sabe nada y está enterando en estos momentos (al igual que vosotros), y no es otra que acompañarle durante la carrera y ayudarle a hacer su MMP; por supuesto esto requerirá de su esfuerzo y su implicación, que no obligación.
Y estas son las tres hipótesis de carrera sobre las que trabajo en la actualidad; cada una atractiva por si sola. Aunque en estos dos meses que quedan por delante se podrán añadir alguna otra (cosa improbable), pero lo que sí es seguro que al final tendré que decantarme por una.
Y entre estas divagaciones y otras desviaciones parecidas transcurrieron los rodajes de la semana; cuatro salidas en las que poco a poco voy encontrando mejores sensaciones: El lunes, día 25, rodaje de recuperación (recordemos que el sábado habíamos corrido la media nocturna de Ponferrada) de una 1h04´; el miércoles tenía cita con mis, cada día, más queridas series, y tocaba según reza el programa 30 minutos de cambios de ritmo, con su calentamiento y descalentamiento; el viernes, tiradita de 1h; y para terminar, el domingo, la tirada larga de la semana, 1h31´con la compañia de Sonia.