miércoles, 15 de abril de 2020

PALABROS

Palabros o palabras que, últimamente, sin querer han entrado en nuestro vocabulario; palabras que oímos a todas horas; palabras que esperemos no se queden mucho tiempo con nosotros.
Palabras nuevas que escucho hasta en la sopa: Resistiré; coronavirus; covid-19; pandemia; mascarilla; guantes; protección; sanidad; colapso; hospital; anciano; abuelo; viejo; soledad; muerte; silencio; resignación; confinamiento; controles; sanción; teletrabajo; erte; autónomo; político; mentira; inútil; mierda; demagogia; bulo; héroes; médicos; enfermeros; limpiadores; policías; militares; camioneros; trabajadores supermercados; solidaridad; insolaridad…..#yomequedoencasa; #quedateencasa; #todovaairbien;….RESISTIRÉ-RESISTEREMOS.

sábado, 11 de abril de 2020

RE-VERSOS: ÁNGEL GONZÁLEZ


Nada es lo mismo

La lágrima fue dicha.

Olvidemos
el llanto
y empecemos de nuevo,
con paciencia,
observando a las cosa
hasta hallar la menuda diferencia
que las separa
de su entidad de ayer
y que define
el transcurso del tiempo y su eficacia.

¿A qué llorar por el caído
fruto,
por el fracaso
de ese deseo hondo,
compacto como un grano de simiente?

No es bueno repetir lo que está dicho.
Después de haber hablado,
de haber vertido lágrimas,
silencio y sonreíd:

nada es lo mismo.
Habrá palabras nuevas para la nueva historia
y es preciso encontrarlas antes de que sea tarde.

De Ángel González

sábado, 4 de abril de 2020

RATOS PERDIDOS


Estos debían de ser días para disfrutar. Para disfrutar, abrazar, jugar, reír y ver como ríe, porque solo con su sonrisa ya saca la mía. Ahora tenía que estar con la chiquilla que me ha robado el corazón: mi pequeña princesita.
Hoy, y ayer, y mañana, tenía que estar con ella; tenía que estar tirado en el suelo jugando con ella y viendo cómo juega; tenía que estar poniendo caras raras y viendo cómo las pone ella; tenía que estar hablando poniendo voz de imbécil y viendo cómo ella intenta con sus balbuceos, quizás decirme que también me quiere. 
Hoy tenía que estar con ella y no tenía que estar echándola de menos. Princesita, te quiero.

martes, 31 de marzo de 2020

ENTRE VISILLOS

Lo hace todos los días. Llega volando y se posa en la repisa de  mi ventana. Antes, en otro tiempo no muy lejano, la espantaba, pero ahora no. Ahora la dejo que corretee, que vaya de un lado a otro. "No lo hagas que después no la echas" me dicen. Pero no hago caso. Ella sigue, y va y viene, y viene y va, y se para, y mira.
Que contrasentido, ella fuera y yo dentro. Ya se va, volando. Ella libre, y yo encerrado. La veo alejarse, y desde mi interior grito: "vuela alto, vuela hasta que nos podamos abrazar". Y yo encerrado y ella libre.
Como mucho en esta vida, aprendemos a valorar las cosas cuando las perdemos.

sábado, 28 de marzo de 2020

RE-VERSOS: JOSÉ ÁNGEL BUESA


Excusa del viento

Yo le entregué mi corazón al viento
en una encrucijada del camino,
al viento de invisible movimiento
que se va sin saber de dónde vino.

Así por el camino polvoriento,
con el azar del viento en su destino,
mi corazón fue el príncipe de un cuento,
bajo un hosco sayal de peregrino.

Pero al ser como el viento, a veces lento,
y a veces con violento remolino,
también se hace voluble el sentimiento.

Y si mi amor se va por donde vino,
en una encrucijada del camino,
no es culpa de mi amor, sino del viento.

De José Ángel Buesa

jueves, 26 de marzo de 2020

RUTINEANDO

Rutinas entre cuatro paredes. Rutinas hechas para pasar el tiempo lo mejor posible; rutinas para sobrellevar los días de encierro. Una y otra vez lo mismo, o casi. Ese teléfono que llama tu atención, para recordarte que hay gente ahí fuera.
¡Todo es tan distinto ahora!. El ritmo de vida nos cambió de golpe, de la noche a la mañana. Y sin darnos cuenta, pero también sin quejas, que aunque tarde, era necesario. Ahora toca adaptarse, para que este mal sueño quede pronto en un mal recuerdo.
La mejor solución, el mejor remedio, es quedarse en casa, algo que mucha gente no acaba de entender. “No hay que ir supermercado quince veces al día, ni todo los días; ni reventar al perro a paseos, que ya no tiene ni ganas de mear; ni ir a ver a tu suegra cuando hacía cuatro años que no la veías” me decía el otro día mi amigo Anselmo, “falta mucha solidaridad” remató mi amigo.
Son días de tener mucha paciencia y de quedarse en casa. Yo me quedo en casa.

martes, 24 de marzo de 2020

AIRE FRESCO

Fue el sábado; este sábado, y después de siete días salí a la calle. No, no me salté mi confinamiento, solo fui a por el pan. Solo fueron setecientos metros, quizás ochocientos. El paseo no fue muy largo, no se trataba de eso.
Abrir mi puerta, salir y empezar a bajar las escaleras; salir a la calle, respirar hondo, llenarme de sensaciones extrañas, sentirme raro. Camino despacio. La calle vacía, apenas unas personas, que ni se acercan ni se atreven a mirar. Sin prisas, queriendo disfrutar de este instante, de este pequeño recreo. Boca y nariz tapados, guantes, me siento raro. Llego y espero fuera mi turno; entro, compro el pan, el periódico, y retomo el camino de vuelta. Despacio como antes y solo, apenas cuatro personas que me rehúyen. Llego al portal, entro y subo las escaleras, abro la puerta de casa. Se acabó. Apenas setecientos metros, quizás ochocientos, para volver a mi encierro.
Ahora a esperar al próximo sábado, para poder volver a disfrutar de otro pequeño paseo, para poder volver a respirar aire fresco. Mientras tanto: Yo me quedo en casa.